HOY hemos visto al Papa a pocos metros. Ha sido en el Via Crucis que se ha rezado con pasos de la Semana Santa de múltiples ciudades de España por la tarde.
Nuestra posición en el Paseo de Recoletos junto a la plaza de La Cibeles, donde el Santo Padre ha presidido el rezo de las catorce estaciones, nos ha permitido verlo en el papamóvil.
Pero empezaré por el principio. El día ha comenzado a las siete y media. Tras desayunar y rezar hemos ido a catequesis con nuestro obispo en la iglesia del Monte Carmelo, en el barrio de Salamanca. Sólo un grupo de Pozoblanco ha madrugado más que el resto para ver los pasos del Via Crucis dirigirse a Recoletos.
La catequesis de hoy ha versado sobre la nueva evangelización. Los cristianos debemos llevar a Cristo a nuestro entorno y ser evangelizadores. La charla del prelado han podido escucharla también más de 150 cordobeses que hoy han llegado a Madrid y han pasado la mañana con nosotros.
La cercanía de la iglesia al centro de Madrid nos ha permitido al grupo de la Agrupación de Cofradías ir pronto a ver los pasos del Via Crucis y fotografiarlos. No es por alabarnos, pero se notaba cuáles eran los misterios andaluces.
Nos ha llamado la atención la diversidad de estilos y cómo reaccionaban los extranjeros que no están acostumbrados a este tipo de Semana Santa. Por supuesto, la Santa Cena de Murcia, de Salzillo, nos ha emocionado, y otros maravillosos de toda España.
Después hemos ido a comer un sandwich y nos hemos situado frente al paso del Santo Sepulcro, a escasos 100 metros del paso de la Virgen de Regla, de Sevilla. Poco antes de las ocho y media ha llegado allí la Cruz de los Jóvenes que ha ido paso por paso portada por personas de todo el mundo.
Especialmente emotivo ha sido saber que los textos que se han leido en las estaciones han sido escritos por las Hermanas de la Cruz, de Sevilla, a quienes les tengo mucho cariño. También el momento en que han cantado una saeta, ha sido impresionante.
Todo se ha multiplicado cuando ha pasado el Papa delante de nosotros. Hemos visto al Papa a escasos metros, antes de rezar el Via Crucis un poco cerca, y al terminar más todavía porque algunas personas se han ido y nos hemos acercado a las vallas. Nos hemos emocionado todos, porque el representante de Cristo pasaba.
Después hemos acompañado a los pasos. A la Virgen de Regla, de Sevilla, a Jesús Despojado, de Granada, y al Gran Poder, de Madrid. Nos habría gustado quedarnos hasta la madrugada, pero no lo hemos hecho porque había que volver a Leganés antes de que se terminara el transporte.
Ha sido un día en el que los cofrades nos hemos sentido orgullosos porque se les ha dado un sitio que merecen las hermandades y hemos disfrutado de lo que más nos gusta también en la JMJ.



