Después de varias semanas de dimisiones, ceses y ataques por las decisiones del secretario provincial, Juan Pablo Durán, el PSOE cordobés trata por todos los medios de enfriar un conflicto que ha ido creciendo como una bola de nieve y que, a tres meses de las elecciones generales, supone la peor carta de presentación para un partido en clara descomposición a nivel nacional, acosado por las encuestas en el ámbito regional y hundido por los resultados y las críticas en el terreno provincial y local.
Con este contexto, hoy se presenta en la sede socialista de la avenida del Aeropuerto el primer borrador del que será el «documento-marco» para la conferencia política provincial que se celebrará a finales de septiembre. De aquí deben surgir las propuestas que se elevarán desde Córdoba para incorporarlas a la convención nacional, en donde se establecerán las claves del proyecto de Rubalcaba.
Pero más allá de estas cuestiones meramente organizativas, el documento que hoy se empieza a debatir supone un verdadero termómetro para que Juan Pablo Durán mida los verdaderos efectos de la crisis desatada tras los «pésimos» resultados del 22-M.
El secretario provincial de los socialistas necesita lograr el mayor consenso posible para reforzar su papel como líder provincial. «Los verdaderos efectos de la crisis interna se van a ver en este documento. Si Durán no obtiene el respaldo de las cabezas visibles de la provincia, sabrá que está solo. Ahora mismo en el PSOE de Córdoba, el peso y la influencia de la provincia es superior al de la capital», señalan fuentes internas de los socialistas.
Control del proceso
De esta manera, el secretario provincial necesita tender todos los puentes que sean necesarios para lograr un «consenso previo y sólido» con el que acudir con las garantías mínimas a esa cita del mes de septiembre en la que estará representada toda la provincia. «Si Durán no logra un respaldo suficiente a ese documento, se expone a que en la votación el texto pueda ser rechazado y entonces nadie podría negar una importante crisis interna», indican.
Para ello, el proceso de elaboración de este documento seguirá varios filtros que irán determinando el grado de consenso en cuanto a los apoyos. El primer borrador con las líneas maestras, en el que ha trabajado un grupo de 50 militantes, se entregará y debatirá esta tarde en un comité provincial extraordinario.
A partir de aquí, se aportarán sugerencias y correcciones y, una vez consensuado, se enviará a todas las agrupaciones de la provincia para que presenten sus posibles enmiendas al texto. «Está claro que hay un run-run y un malestar en el seno del partido. Ahora hay que ver si ese enfado se extiende a la provincia que ha sufrido el golpe de perder la Diputación y puede ser determinante», explican.
Las enmiendas serán claves para medir el grado de apoyo de la dirección provincial. Si el paso se solventa con éxito y sin excesivas modificaciones sobre el texto, Durán se asegurará que la posterior designación de representantes—316 militantes—será coincidente con sus directrices y, por lo tanto, le apoyarán en la votación final del 24 de septiembre. La cita también está abierta a un centenar de independientes que, según las fuentes consultadas, apenas tendrán peso en la decisión final.



