Fue un visto y no visto. Los abonos destinados a todo el público para presenciar in situ la semifinal del Grupo Mundial de la Copa Davis 2011 entre España y Francia, que se disputará desde el 16 hasta el 18 de septiembre en el Coso de los Califas, se agotaron ayer apenas una hora después de que hubieran salido a la venta. La plaza de toros de Córdoba, con una capacidad para 13.000 espectadores para el evento, se ha garantizado un lleno histórico.
Los casi diez mil abonos que ayer se pusieron en «taquilla», con precios que oscilaban entre los 90 y los 350 euros (sin gastos de gestión), estaban agotadas antes del mediodía, tras haberse puesto a disposición del público a partir de las 10 horas, a través de «ticketmaster.es», vía telefónica y de forma presencial en los centros Carrefour, tiendas FNAC, agencias Halcón Viajes y, en Córdoba, también en Fuentes Guerra.
El entusiasmo por conseguir una entrada provocó importantes colas físicas y virtuales. Diferentes puntos de venta de la capital estuvieron expidiendo localidades hasta poco después de las 11 horas. Más fortuna existió en el proceso de venta por internet. Los seguidores que acudieron a la red para conseguir un asiento apenas tuvieron que esperar una media de entre cinco y diez minutos para adquirir una localidad, sin salir de casa y sin apenas espera. El proceso fue cómodo, rápido y sencillo.
La excelente respuesta del público en general para conseguir una entrada estaba garantizada, después de observar la excelente respuesta de los dos procesos de venta excepcionales previos. El sábado se agotaron en hora y media los mil abonos que la Federación Española puso en la calle en exclusiva en Córdoba. Además, tampoco había quedado ni rastro de los más de dos mil pases que reservó la Federación para la adquisición preferente de tenistas, técnicos y árbitros federados, a través de sus distintas federaciones territoriales. Ayer, la avalancha de público para comprar una entrada no fue una excepción.
El Consistorio, satisfecho
El alcalde accidental de Córdoba, Rafael Navas, se congratuló de la buena acogida que ha tenido la organización en Córdoba de una eliminatoria del torneo más importante de tenis. «La venta de todos los abonos constata que es un gran evento para la ciudad, pues no sólo vendrán aficionados de España, sino de todo el mundo», aseveró Navas, que reiteró que «el aeropuerto acogerá durante algunos días vuelos privados», tal y como avanzó ABC el pasado 5 de agosto.
El alcalde accidental destacó que se trata de una competición «con unas características tan excepcionales» que la demanda de abonos «es desmesurada». Navas, incluso, se lamentó de que, por este motivo, «hay muchos cordobeses que no se pueden acoger a la venta». En cualquier caso, el dirigente popular solicitó compresión a los seguidores «porque es el evento deportivo más importante de la historia de la ciudad».
La Federación Española de Tenis (RFET) facilitó ayer cómo se ha producido el reparto de las 13.000 localidades que tendrá de aforo la plaza de toros de Córdoba en aras a la mayor transparencia posible del proceso (ver gráfico adjunto). El primer dato llamativo es que rectificó la capacidad del recinto. Lo había fijado en 12.700 espectadores en anteriores comunicados, pero lo concretó, finalmente, en 13.000 localidades.
El reparto y otra venta más
De los 13.000 asientos, sólo se han puesto a la venta 8.900 localidades, aunque casi la mitad lo han hecho con importantes restricciones. Otras 4.100 no han salido a la venta.
De los 8.900 abonos vendidos, 2.650 sólo han podido ser adquiridos por los tenistas, jugadores y árbitros federados a través de las distintas federaciones territoriales. Además, otras 700 ha sido destinadas por la Federación Española a tres colectivos (Club de Oro, Grupos de Seguidores de la Davis y Palcos de la pista). En concreto, sólo 5.550 abonos (4.550 ayer y otros mil que se vendieron el sábado en Córdoba) de las 13.000 localidades han salido a la venta para el público. Apenas el 42 por ciento.
La Federación explicó que cuando finalice la adaptación de la Plaza estudiará la posibilidad «de poner a la venta un pequeño de grupo de abonos que han quedado bloqueados hasta conocer si tienen visibilidad».



