Día 29/08/2011
HACE breves fechas apareció en el periódico «El País» una entrevista realizada a un máximo representante de una organización de enfermeros. En ella se afirmaba taxativamente que «el sueldo debe ser por productividad» y se añadía que «el modelo retributivo de café para todos ya no sirve», así como que «si en vez de hacerse diez operaciones se hacen quince estamos rentabilizando el sistema y eso hay que incentivarlo».
Quiero expresar mi total discrepancia con tales afirmaciones, por considerarlas alejadas de la realidad profesional y laboral del colectivo de enfermería, y porque creo que además se hacen pensando más en otras cosas que en el conocimiento de la realidad asistencial, profesional y de cuidados de los profesionales de enfermería.
Según el Diccionario de la Lengua Española, la palabra productividad significa «relación entre la producción obtenida y los recursos utilizados». Dicho esto, afirmar que el sueldo de los profesionales sanitarios debe ser por productividad es dudar directamente de su responsabilidad profesional, conocimientos científicos, solvencia asistencial y de cuidados. Es poner en solfa que los profesionales de enfermería no justifican cada día el sueldo que reciben, y que para merecerlo han de acreditar su productividad en la atención sanitaria y cuidados que cada día prestan a miles de ciudadanos y pacientes.
Al respecto yo me pregunto: ¿produce la enfermería cuando un solo enfermero/a presta atención sanitaria hasta a 36 pacientes encamados? ¿Produce un enfermero/a cuando se le responsabiliza de la atención sanitaria en varios pueblos a la vez, con kilómetros de distancia, por cierto utilizando para ello su coche particular? ¿Produce un enfermero/a cuando cada día se le traslada forzosamente de unas unidades a otras, con pacientes nuevos, procesos de salud diferentes, compañeros y sistemas de trabajo diferentes?
¿Producen los enfermeros/as cuando a pesar de sufrir diariamente una insostenible presión asistencial y laboral, los pacientes y el ciudadano en general les consideran encuesta tras encuesta como los profesionales mejor valorados? ¿Producen los enfermeros/as cuando cada día sacan adelante el trabajo de los compañeros que no son sustituidos cuando caen enfermeros, tienen un hijo?
¿Producen los enfermeros/as cuando soportan diariamente el incremento permanente de la cartera de servicios del sistema sanitario, mientras las plantillas de enfermería no sólo no crecen, sino que disminuyen? Así podría seguir dando decenas de situaciones que acreditan fehacientemente que los profesionales de enfermería «producen salud» muy por encima de sus posibilidades y a pesar del déficit y carencia de recursos y medios con los que cuentan.
Todo ello evidencia que los profesionales de enfermería acreditan sobradamente no sólo que el merecido sueldo (según algunos «café para todos») que reciben está sobradamente justificado (por cierto muy por debajo de las responsabilidad y exigencia que la atención sanitaria requiere), sino que afirmar públicamente sin más que «el sueldo debe ser por productividad» es poner en duda y en el disparadero a toda una profesión, generando dudas en cuanto a su capacidad y honradez profesional, responsabilidad y autoexigencias a la hora de prestar atención sanitaria y cuidados con eficiencia y eficacia.
Nadie mejor que el colectivo de enfermería ha demostrado históricamente su capacidad para generar salud con escasos recursos, y nadie como el colectivo de enfermería es capaz de optimizar al máximo los recursos de los que dispone, en muchas ocasiones deficitarias, cosa que podían imitar otros colectivos.
Creo sinceramente que, proponer incentivar el hecho de que en lugar de diez intervenciones se hagan quince, además de un desafortunado ejemplo para el colectivo de enfermería, es proponer una perversión, pues si se hacen quince intervenciones en lugar de diez, es porque se pueden hacer con parámetros de calidad, y ésa es la obligación de quién tiene la responsabilidad de llevarlo a cabo, sin que este conlleve incentivo adicional alguno, es decir, su sueldo lo percibe por dejarse la piel cada día, por el paciente, como así lo hacen y lo han hecho siempre los profesionales de Enfermería.
Por cierto, si esa propuesta de «sueldo por productividad» la trasladásemos a otros niveles laborales y sectores de la sociedad, incluidos los órganos representativos de los ciudadanos y de los profesionales, es posible que algunos viesen reducido drásticamente su sueldo.
Por último manifestar que trasladar al sector sanitario un planteamiento de «sueldo por productividad» sin más no solo es introducir elementos del mundo empresarial privado puro y duro en un sistema tan especial como es el sanitario, además de abocar al sistema a un conflicto permanente entre profesionales, teniendo como referente y centro un producto tan sensible como es la salud de los ciudadanos, sino que además pone en duda la capacidad, responsabilidad y honradez profesional del colectivo de enfermería para contribuir diariamente a una mejor sanidad y eficiencia de la misma, teniendo como compensación un sueldo que le permita planificar su estabilidad familiar y económica sin estar sujeto a las tensiones e incertidumbres que supone un «sueldo por productividad», en un sector como el sanitario que produce salud en las personas, y no ladrillos o ruedas de coche.



