Todo o casi todo rodaba a la perfección por el Coso de Los Califas en cuanto a los preparativos para convertir el ruedo taurino en una pista central digna de cualquier «Grand Slam». De hecho, las perspectivas de la organización se las prometían muy felices viendo que los plazos de ejecución de todas las obras iban con adelanto.
Sin embargo, ayer apareció la lluvia, algo que no es muy frecuente en el mes de septiembre en Córdoba. Sin duda, este factor climático ha podido frenar relativamente los plazos de ejecución de una obra cuyo final estaba previsto para mediados de la semana próxima. Pero, aunque parezca contraproducente, el agua puede venir bien para que se estabilicen cuanto antes las distintas capas de tierra batida que están volcadas sobre la pista en la que sigue trabajando la empresa Impersport.
De un lado, y una vez que se cubrió el rectángulo destinado para la competición, la pista necesitaba de un sistema de riego. Por lo tanto, se podría hablar que se ha aplicado un «sistema natural», tal y como explicaron a ABC fuentes de la Real Federación Española de Tenis (RFET).
Incluso, se da la circunstancia de que los primeros trabajos que se realizan sobre una superficie de tierra batida requieren de unos trabajos especiales con rulos, con el fin de que se vayan asentando las distintas capas. Por eso, el miércoles por la tarde, una vez esparcida la tierra, se procedió a pasar las máquinas con el fin de que todo estuviera preparado para el sábado.
Según afirmaron los técnicos de la RFET, «este tipo de lluvia no es mala. Se podría decir que va a servir como si se tratara de un efecto rulo para compactar la pista. Además, hemos hablado con los responsables de la pista y nos han comentado que no les preocupa en exceso esta capa de agua que ha caído sobre la ciudad».
Todo lo contrario sucedería en el caso de que las lluvias se prodigaran a lo largo del fin de semana. En tal caso, se debería proceder a un tipo de atenciones mayores y no se descartaría que se cubriera por prevención. Eso sí, los técnicos de la RFET insistieron en que «por las consultas que hemos realizado, esto sólo tendrá lugar un par de días y no pensamos que suponga un problema a la hora de concretar la obra».
En cuanto al receso que puede provocar este «accidente» natural, no se estiman grandes complicaciones porque «todo va en condiciones y para el sábado —por mañana— estaba previsto pintar las líneas», algo que, obviamente, puede esperar.
Por lo pronto, la organización sigue sus plazos. Entre ellos, mantiene su idea de montar los palcos que estarán sobre la pista, destinados para los equipos y personalidades el lunes. Al mismo tiempo, también se empezará a dar forma a los aledaños de la instalación. Según está previsto, se instalarán una serie de carpas para que distintas firmas comerciales se acerquen a los aficionados que se den cita para presenciar los partidos de la semifinal entre España y Francia.



