Nadal estará en Córdoba si su físico no dice lo contrario tras la disputa del US Open, para ayudar a España a lograr el pase a la final de la Copa Davis ante Francia en el cruce que tendrá lugar dentro de 10 días en el Coso de los Califas.
Albert Costa dio a conocer una lista de convocados que no tenía muchos secretos. Porque el capitán del equipo español depositará su confianza en las dos mejores bazas españolas en el ranking ATP Nadal (2) y Ferrer (5), así como en su doble más consistente, caso de Verdasco y Feliciano López. Por cierto, que el «staff» técnico de la Federación Española cuenta con Marcel Granollers para que haga las veces de «sparring», aunque su lesión en Nueva York le deja como duda. Costa esperará hasta el viernes para tomar una decisión.
Y mientras esto sucedía en Castellón, en París Guy Forget escondió su decisión hasta las 15:00 horas. Monflis y Tsonga fueron ratificados, mientras que las dudas se centraban en un descarte del trío formado por Gasquet, Simon y Llodrá. Este último fue el perjudicado debido al gran papel de Simon en el US Open, si bien viajará a Córdoba junto a Benneteau en el caso de urgencia por lesión y para dar más fuste a los entrenamientos del equipo. En su caso, los galos presentan un bloque sólido, puesto que sus cuatro jugadores se incluyen dentro del top 15 del escalafón mundial.
En cuanto al cuarteto español, las garantías son plenas. De hecho, las cuatro veces en las que ha sido alineado ha saldado sus compromisos por victorias. Así ocurrió, por citar el primer caso, en 2008. Emilio Sánchez Vicario no dudó en armar esta base para disputar los cuartos de final en Bremen. Alemania y su pista rápida se toparon de lleno con un cuadro en plenitud que se impuso por 1-4. Reforzados por la solvente victoria a domicilio, los mismos elegidos repitieron marcador contra Estados Unidos en Las Ventas. De hecho, de no haber sido por la lesión de Nadal, habría repetido convocatoria en la final de Mar de Plata ante Argentina. Con todo, España alzó allí su tercera corona mundial por equipos.
Al año siguiente y ya con el ilerdense Albert Costa como capitán, no se pudo repetir esta combinación hasta la final de Barcelona contra la República Checa. Ahí, este equipo volvió a superarse endosando un 5-0. Tras las forzadas ausencias de Nadal en 2010, en marzo de 2011 fueron llamados para sacar adelante la primera ronda en Bélgica por otro contundente 1-4. En el cruce contra Estados Unidos en Austin, el equipo demostró que también se vale sin el líder.
Como fetiche, símbolo y guía es Nadal para el tenis en España. Cada una de sus presencias en el equipo nacional causan sensación. Y Córdoba tendrá el privilegio de volverle a ver en casa en una eliminatoria de la Copa Davis.
Por cierto, que Nadal guarda una relación muy especial con esta competición. Con 14 años fue el abanderado de España en la final de 2000. Entonces, el equipo nacional de Copa Davis logró su primera ensaladera contra Australia en Barcelona. Entonces, era una gran esperanza de futuro, que se doctoró en 2004 entre el cruce ante la República Checa y la final sevillana ante Estados Unidos. A partir de ese momento, el abanderado fue la bandera. Nadal es hoy el punto de apoyo de un equipo grande porque, además de contar con uno de los mejores de la historia, se ha proyectado una generación irrepetible de jugadores que colaboró en ganar las ediciones de 2008 y 2009 en Mar de Plata y Barcelona, respectivamente.
Curiosamente, desde aquel día de diciembre en el San Jordi, el manacorí no ha vuelto a jugar con el equipo nacional en casa. En Córdoba volverá a llevar la bandera de España y su suerte es que no estará solo con Ferrer, Verdasco y López.




