Cincuenta personas viven la vendimia como protagonistas directos: recogen la uva, la pisan y retiran el mosto
Día 11/09/2011
Las redes sociales se han convertido también en una poderosa herramienta en la viticultura ecológica, hasta el punto de atraer a más de medio centenar de personas con la intención de experimentar ellas mismas todo el proceso de una vendimia. Ayer puso en práctica esta experiencia pionera Bodegas Robles. La ha bautizado como «Sigue tu cepa» y consiste básicamente en que cada inscrito en la Red pueda apadrinar a una cepa. El gerente de la firma montillana, Francisco Robles, explicó que la jornada ha supuesto «el culmen de lo que empezamos en enero, cuando hicimos una fotografía a la cepa podada y asignamos una a cada persona, de modo que siempre esté vinculada a ella». De este modo, el padrino o la madrina se convierten en testigos de privilegio en todo el proceso que se opera con su cepa particular. «Cuando las podamos, les enseñamos lo que era el llanto de la cepa, y hubo gente que se emocionó; cuando brotó, les hicimos nuevas fotos y colgamos a cada cual la suya para que pudiesen ver que su planta brotaba en condiciones».
En definitiva, que a todos se les ha ido mostrando el proceso evolutivo de su planta, «aunque ahora, al final, lo que había que hacer es cortar la uva y vendimiar», terció Robles, para subrayar que «también les enseñamos a pisar el mosto con los pies, y el que luego saquen en el lagar se lo llevarán a sus casas».
Para el bodeguero montillano el día debía de llegar a ser «una auténtica comunión entre la vendimia y el consumidor». La curiosa experiencia tiene ya enganchados a 400 seguidores en las distintas redes sociales, «entre los que hay gente de Holanda —de hecho, dos están hoy aquí cortando uva por coincidir que les ha pillado en Málaga—, pero también hay del Reino Unido y de toda España».
Para muchos de los asistentes fue una oportunidad única de aprender qué es y qué se hace en un viñedo ecológico, desde el control biológico de las plagas, pasando por la fertilización a través de cubierta vegetal, hasta el proceso de fermentación y ulterior elaboración y cata del mosto.
Sigo mi cepa
Varios de los participantes mostraron a ABC su satisfacción por la jornada. Fue el caso de la familia de Villarrubia formada por Juan Francisco, Pepi y su hija Laura del Sol. Laura es ingeniero agrónomo y ya había hecho un trabajo a Robles: «Apadriné una cepa y sigo siempre su proceso a través de Facebook. Me enteré que aquí iban a hacer una vendimia y me apunté en cuanto lo supe».
Para sus padres también supuso «todo un descubrimiento». Marco Antonio Mesa, un peruano, casado con una joven rusa y afincado en Palma del Río, explicó que «conozco a Francisco desde hace unos ocho años, cuando estuvimos tratando sobre temas de exportación, sobre todo, en productos ecológicos, que es a lo que me dedico».



