La Universidad mueve ficha. Después de que la Junta de Andalucía constituyera casi en silencio una comisión con expertos afines a la propia Administración autonómica para decidir sobre la colección de Pilar Citoler, la institución académica, que apoya la llegada de la colección a Córdoba, pretende reunir a todas las instituciones en torno al objetivo común.
La decisión se toma en el marco de la Comisión de Seguimiento del acuerdo entre la coleccionista zaragozana y la propia Universidad de Córdoba. En los próximos días, la Presidencia de esta Comisión se dirigirá por escrito al Ayuntamiento de Córdoba y la Diputación Provincial, pero también a la Junta de Andalucía, que está trabajando por su cuenta y desde una oposición muy distante a la de la Universidad. A todos se les pedirá que se adhieran al acuerdo de intenciones que se derivó de este acuerdo.
Para el Consistorio será la oportunidad de mantener una casi estricta neutralidad que ha mantenido en el contencioso que enfrenta a Pilar Citoler y la Universidad con la Junta de Andalucía en este asunto. El anterior alcalde, Andrés Ocaña, ofreció para albergar la colección las Caballerizas Reales, un lugar que era muy del agrado de la coleccionista, aunque precisaba de una inversión muy fuerte para acondicionarlo como espacio artístico. En la negativa de la Administración autonómica de permitir que la colección se pudiese mostrar en el Centro de Creación Contemporánea no manifestó ningún planteamiento.
Distintas posturas
Más cercana a la postura de la Universidad y de Citoler se mostró la Diputación. La llegada de la obra de la coleccionista a Córdoba se produjo precisamente de la mano de la institución provincial, en una pequeña exposición organizada en el otoño de 2005 junto con la Universidad. Fue ahí cuando se comenzó a hablar de la posibilidad de que la colección recalase en Córdoba. Poco después, la Diputación también se integró el premio Pilar Citoler de Fotografía Contemporánea, con lo que ha permanecido muy cerca de este asunto.
La Universidad también quiere contar con la Junta de Andalucía, que sin embargo se ha mantenido en una postura distante e incluso creó su propia comisión artística para estudiar la calidad de las que conforman Circa XX. La Consejería de Cultura ha ofrecido para mostrar las obras el Teatro Cómico Principal, que funcionaría como sección de arte contemporáneo del Museo de Bellas Artes, algo que no era del agrado de la propietaria.
«Las tres administraciones recibieron ya en julio copia del protocolo firmado entre Pilar Citoler y la Universidad», asegura la institución académica.
También se ofrecerá adherirse a entidades del sector privado vinculadas a la provincia de Córdoba. Pilar Citoler ya había sugerido la posibilidad de contar con BBK, a lo que el escrito puede aludir.
La comisión de seguimiento espera la incorporación de todas estas entidades, públicas y privadas, para pronunciarse sobre el tema que ahora mismo condiciona la llegada de la colección a Córdoba: el lugar en que se exhibirá públicamente.
El objetivo es que «puedan intervenir las entidades públicas y privadas que para esa fecha se hayan adherido al protocolo», según la Universidad.




