Día 29/09/2011
Un hombre acusado de un delito continuado de allanamiento y otro de descubrimiento y revelación de secretos por colocar una cámara oculta en el baño de su cuñada en 2008, reconoció ayer ante el juez haber grabado a la joven sin su consentimiento. No obstante, negó rotundamente que entrara en su casa sin que ella lo supiera más de una vez —tan sólo cuando se coló para colocar el dispositivo de grabación—.
Admitió que se hizo con una llave e instaló la cámara en las rejillas de ventilación del cuarto de baño y que se hacía con las imágenes de la víctima cuando iba con su mujer a visitarla.
En su defensa, alegó en la sala que reconoció los hechos desde el primer momento y que ya ha abonado 6.000 euros a su cuñada en concepto de indemnización.
Por su parte, la mujer relató que se percató de la existencia de la cámara después de observar la existencia de unos tornillos que antes no estaban. Además, su asistenta le confirmó un día que habían intentado entrar en el domicilio y el portero del bloque le aseguró que había sido su cuñado.
Por el delito continuado de allanamiento, el Ministerio Público solicita que se le imponga al acusado una pena de cuatro años de cárcel, y por el también continuado de descubrimiento y revelación de secretos una multa de 24 meses a razón de diez euros diarios, ascendiendo la cuantía a 7.200 euros. Además, solicita que indemnice a su cuñada con 4.000 euros por el daño moral.



