Día 05/10/2011
El Juzgado de Primera Instancia número 1 de Córdoba declaró nulos, por sentencia dictada el pasado día 20, dos contratos swaps (de permuta financiera) suscritos por una pyme cordobesa con el Banco de Santander y condenó a la entidad bancaria a reintegrar a Ausbanc más de 180.000 euros, más intereses y costas.
Según un comunicado de Ausbanc Empresas, dicho importe se corresponde con la cantidad a la que asciende la cancelación de los dos contratos swaps, solución ofrecida por la entidad bancaria ante la imposibilidad de la empresa cordobesa de hacer frente a las liquidaciones trimestrales que le suponían más de 20.000 euros.
«Esta sentencia confirma el camino para la reclamación por la comercialización irregular de productos financieros tóxicos, incluso para aquellas pymes que ya han cancelado el producto», añadió en su comunicado la entidad que preside Luis Pineda.
En este proceso, que fue dirigido por Rafael López Montes, letrado de los Servicios Jurídicos de Ausbanc, «ha quedado patente la confusión que estos productos provocan en los clientes», algo sobre lo que los comerciales del banco y los documentos que se le aportan al cliente se encargan de alimentar, «así como una patente falta de información en todas las fases del contrato, ya sea previa, durante o incluso posterior», explicó el comunicado de Ausbanc.
Falta de información
A su parecer, esta falta de información se configura como un elemento fundamental para decretar la nulidad de un contrato, ya que, como indica la propia sentencia, «la información ofrecida no se correspondía en absoluto con la realidad, puesto que se le ofreció el producto como un seguro cuando en realidad se trataba de un producto financiero complejo y que conllevaba un importante riesgo».
Ausbanc detectó a partir de 2009 esta mala práctica y desde entonces no ha dejado de denunciarla en los tribunales obteniendo hasta el momento unas 125 sentencias favorables a los clientes. En concreto, esta sentencia «abrirá el camino a las pymes cordobesas en la lucha contra la comercialización irregular de productos financieros tóxicos».



