Día 05/10/2011
El presidente del comité de empresa de Locsa, Francisco Pozuelo, presentó ayer su dimisión de dicho cargo para que así «sea más fluida la relación» de la representación laboral con la multinacional italoalemana KME, tras iniciar ésta los trámites para liquidar su negocio en España, cerrando la factoría cordobesa y sus instalaciones de Barcelona.
Pozuelo explicó que toma esta decisión, dado «el enfrentamiento visceral» que el director general de KME en España, Andrés Barallobre, mantiene con él, hasta el punto de que ha hecho del conflicto de Locsa «una cuestión personal». Confió en que su paso atrás «sirva para lograr lo mejor para los trabajadores de Locsa».
Y añadió que «el tiempo dirá si se puede evitar el cierre» de la planta que este gigante empresarial tiene en Córdoba, aunque no es muy optimista al respecto. De hecho, piensa que «se tendría que haber hecho algo más» para evitar la desaparición de la centenaria factoría cordobesa, tal y como ahora pretende realizar KME, pretensión que anunció en marzo.



