Día 06/10/2011
El pasado 22 de septiembre, un camión de carga enviado por la Gerencia de Urbanismo, acompañado de agentes de la Policía Local y un inspector le comunicaron a Andrés Avilés que su taberna, Volapié, ubicada en la avenida Gran Capitán, no tenía licencia para instalar veladores, por lo que le pidieron que desembolsara una multa de 1.000 euros y retirara las mesas y las sillas del acerado. Cuestión que hizo, aunque dejando todo el material arrinconado en una esquina, y según testigos presenciales, advirtiendo que iba a «denunciar» a toda la calle y a los vecinos de su bloque por ponerles impedimentos a su negocio.
Este periódico intentó ayer contactar con el dueño del local para confirmar este hecho y conocer su propia versión, si bien resultó imposible, aunque sí detectó que los demás negocios hosteleros vecinos —El Risquillo, El Ruedo, El Pescaíto Frito, O'Donoghue's o la Taberna Gran Capitán— habían recibido, desde hace dos semanas hasta la fecha, la visita de agentes de la Policía Local para comprobar si los papeles de todos ellos estaban en regla. Como, de hecho, así ha sido.
La situación, como no podía ser de otro modo, suscitó la indignación del resto de establecimientos, quienes, en el caso de confirmarse la posterior denuncia contra sus colegas por parte de Andrés Avilés, la consideraron, como mínimo, una «insolidaridad» y una «falta de ética» por su parte. Es más, algunos de ellos, como el caso de Gran Capitán, se vieron obligados a retirar un gran tonel y unas máquinas expendedores de juegos para niños, por considerarse peligroso para los invidentes por parte de la Plataforma Carril-Bici, «y a mí no se me ha ocurrido denunciar a los demás». Otros se limitaron a señalar que «es lógico que se emplume a quien no tiene las cosas en regla».
Por su parte, el alcalde, José Antonio Nieto, comentó la situación en una emisora de radio y confirmó que Avilés había contactado con él el pasado jueves para plantearle sus quejas sobre la retirada de una docena de veladores, y avanzó que se está analizando la documentación presentada por una «mala tramitación» del permiso que se está intentando resolver.



