Día 12/10/2011
El fiscal pide una pena de cinco años de prisión para F.A.M.P. por aprovecharse de su condición de director de una oficina bancaria en Montilla para desviar el dinero de clientes a otras cuentas para obtener un «beneficio ilícito». La calificación fiscal, a la que ha tenido acceso ABC, señala que el acusado engañó a unos clientes que acudieron para renovar una imposición a plazo fijo con un saldo de 50.000 euros. Lejos de hacer dicha operación, J.A.M.P. canceló el depósito y desvió el dinero a dos cuentas de tereceros. Para culminar el engaño, el acusado cogió una libreta de un producto ya descatalogado y escribió a máquina los datos de los clientes, la fecha, la cantidad abonada, un interés del 5,7% anual. Por último, la firmó y estampó el sello de la entidad bancaria. Con fecha 18/01/07, el acusado, utilizando el mismo procedimiento, canceló la imposición a plazo fijo de un titular fallecido en 2008 y al que también entregó la libreta fuera de servicio. El dinero se desvió a cuentas de las que su mujer era una de las beneficiarias. La entidad, según el fiscal, ya ha restituido a los herederos la cantidad desviada.



