La investigación de la extraña desaparición en Aguilar de Ángeles Zurera, que se produjo el dos de marzo de 2008, sigue adelante. Por este motivo el caso, que se archivó provisionalmente el pasado mes de junio, se ha reabierto por el juzgado después de practicarse nuevas diligencias. Al parecer estas nuevas diligencias se efectuaron pocos días después del archivo de la causa. Fruto de la «concienzuda» investigación policial se tomó declaración a un testigo que pudo aportar datos hasta entonces desconocidos. El hermano de la desaparecida, Antonio Zurera, confirmó ayer a ABC este extremo.
La aparición de este testigo protegido, del que se desconoce su identidad, ha posibilitado nuevos testimonios que van a permitir la apertura de zanjas en un terreno del término municipal de Aguilar con la única intención de localizar el cuerpo de Angelines, como se la conoce popularmente.
El hermano de la desaparecida indicó que, aunque el caso se archivara en junio, la investigación de la Policía Judicial de la Guardia Civil nunca ha parado y «cualquier nueva diligencia reabre un caso que esté archivado». No obstante el proceso judicial sigue bajo secreto del sumario y se desconocen cualquier tipo de extremos sobre la investigación, incluido el enclave de este nuevo solar que con toda seguridad se removerá durante las próximas semanas.
El hermano de Angelines añadió que, por muy pocas que sean las posibilidades de encontrar a la mujer enterrada en un lugar, «hay que abrir el terreno para asegurarse de que está o no está». En este sentido, señaló que «por muchos años que vayan pasando nosotros no vamos a parar hasta saber qué paso con ella».
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No es la primera vez que se remueve un terreno para localizar el cuerpo de esta vecina aguilarense. La búsqueda más llamativa se efectuó en octubre de 2009 en una escombrera donde vaciaba restos de obra el ex marido de la desaparecida situada en la carretera de Aguilar a Moriles. También se levantó una nave donde el exmarido guarda los camiones de su propiedad. No obstante ha habido otras muchas que no han trascendido.
A estas búsquedas hay que sumar otras efectuadas a lo largo de estos casi cuatro años en alpechineras, alcantarillas o, incluso, en la laguna de Zóñar.
Hasta el momento el único imputado por la desaparición es precisamente el ex marido de Angelines, Manuel Reina. Precisamente en marzo pasado declaró ante la jueza de Aguilar que mantuvo su imputación. Reina estaba en pleno proceso de divorcio cuando se produjo la desaparición y justo un año después de la pérdida fue condenado por un delito de malos tratos que profirió a la mujer unos días antes de que se perdiera. Según la sentencia el ex marido golpeó a su ex mujer con el puño en la cara y como consecuencia la tiró al suelo.
Reina, sin embargo, siempre ha negado cualquier tipo de participación en la extraña desaparición de su ex mujer.



