Aunque le unen muchas cosas a su antiguo equipo, «ahora defiendo otros colores»
Día 21/10/2011 - 09.39h
El morbo está servido y Paco Jémez es, quizá, la persona más consciente de eso. Enfrentarse mañana a su antigua casa, la del Deportivo, ahora que el Córdoba está en un momento dulce y el equipo gallego no está muy fino que se diga, no le supone, sin embargo, al técnico del Córdoba ninguna división interna. Lo dejó claro ayer: «Será algo especial hasta que el árbitro pite, porque desde este momento tengo muy claro qué quiero que pase».
No en balde, le unen demasiadas cuestiones profesionales y personales con A Coruña. Allí jugó como central en la época en que el Depor se llevó dos Copas del Rey y una Supercopa, una de sus hijas y su mujer son oriundas de allí y todavía no se han movido de la ciudad norteña, donde Jémez considera que sigue estando su hogar. Pero no se le olvida que ahora «defiendo los colores de otro equipo», por lo que toda su fuerza mental se centrará en derrotar a los deportivistas.
Eso sí, habló maravillas sobre Valerón, un jugador que merece seguir en Primera División, y al que «voy a llamar para que venga a jugar, porque es una delicia poder ver a Valerón y disfrutar de su juego y de su presencia, aunque sea enfrentándome a él». Y es que son todo excelentes alicientes para que el ambiente que se viva mañana, sábado, en El Arcángel «se vaya a recordar durante muchos años». Por un lado, acude un equipo recién descendido, pero que todavía rezuma categoría por todos sus poros, muy a pesar de los últimos resultados que está haciendo dudar a más de uno sobre su estado físico y mental. «Sólo es cuestión de tiempo que el Depor se meta arriba y acabe ahí», consideró Jémez, quien recordó que Valerón «nos vendrá bien que venga, porque nos hará crecer y ser mejores». Por otro lado, acudirán aficionados gallegos, que siempre dan color y ambiente a un encuentro, pero también están «las sorpresas que los cordobesistas han dicho que tienen preparadas para su equipo» y que, de seguro llenarán las gradas del campo.
Por cierto que Jémez se encargó de desmentir que El Arcángel es un estadio similar al de Alcorcón y Alcoy, donde el Deportivo acabó naufragando en las dos últimas visitas. «Aunque no es como el de Riazor, el césped está ahora en bastante buen estado y no es pequeño en cuanto a dimensiones».
Era ésta una preocupación que tenían en tierras gallegas, al no conocer el campo cordobés, y que llegó a oídos de Jémez sabedor que al Depor le conviene jugar en campos similares a los de Primera. «Va a ser un partido bonito, porque es uno de los mejores de la categoría y nos va a exigir mucho», remató el canario.



