Urbanismo impulsa un plan para regenerar el núcleo residencial que data de la Guerra Civil
Día 26/10/2011 - 10.13h
La Gerencia de Urbanismo da hoy un paso definitivo para la recuperación de las casas bajas de Ciudad Jardín, que datan de 1939 y que están situadas entre las calles Siete de Mayo e Infanta Doña María, paralelas a Gran Vía Parque. Porque el consejo rector del organismo autónomo aprueba hoy una modificación del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) que supondrá la construcción de 80 nuevas viviendas en el enclave, en el que hay 29 inmuebles de una y dos plantas con más de 70 años de antigüedad, todas ellas protegidas por su singularidad arquitectónica y habitadas en todos los casos menos en uno.
Este área residencial, que comprende dos manzanas y suma 6.000 metros cuadrados de superficie total, fue promovido en su día por la Fundación San Rafael, de filiación castrense, y a lo largo de los años algunas de las viviendas originales han sido demolidas por haber entrado en procesos de ruina. Por este motivo han quedado libres doce solares, que son en los que se centra la innovación del PGOU que hoy sale adelante y que ha sido impulsado por la propia Fundación San Rafael, titular de la mayor parte de los suelos afectados.
En ocho de los doce solares afectados se promoverán casas unifamiliares que respondan a la tipología de las primigenias y que tendrán una o dos plantas; su superficie total será de 125 metros cuadrados. En las cuatro parcelas restantes Urbanismo ha previsto edificaciones de una altura superior a las casas unifamiliares, de manera que en ellas haya 72 viviendas de 80 metros cuadrados cada una. Será la iniciativa privada la que desarrolle estas actuaciones inmobiliarias, con una inversión de 5,1 millones, y que cuentan con un plazo de ejecución de cuatro años a partir de que la innovación del PGOU entre en vigor —la fecha estimada para la tramitación definitiva de este intrumento urbanístico es de seis o siete meses—.
Este núcleo residencial del final de la Guerra Civil ha pervivido en su mayor parte, aunque durante los años 80 del siglo pasado algunas tuvieron que derruirse porque su estado de conservación era muy defectuoso y amenazaban con entrar en ruina. De arquitectura muy funcional y construidas con materiales sencillos, estas casas de una o dos alturas son una excepción en el parque inmobiliario de Ciudad Jardín, formado por bloques de pisos dispuestos conforme a los criterios funcionalistas de la década de los 70, en la que fueron edificados en su gran parte. El presidente de Urbanismo, Luis Martín, aseguró ayer que «se trata de acometer una regeneración urbana en Ciudad Jardín, en un espacio que tiene viviendas con una fisonomía impropia del siglo XXI». Martín añadió que «la intervención en estas casas, las únicas bajas que existen en Ciudad Jardín, supone también que vaya a haber nuevos habitantes en este barrio».
Asociación de Border-Line
De otro lado, el consejo rector de Urbanismo que hoy se celebra aprobará la modificación del Plan Especial «El Aguilarejo» de la Carretera de Palma para que en él se ubique la Asociación Cordobesa para la Integración de Niños Border-Line. Luis Martín destacó ayer en declaraciones a los periodistas que esta entidad dedicada al cuidado de personas de corta edad con el citado problema mental podrá construir un centro sanitario y asistencial para mejorar el cuidado que reciben y sus posibilidades de integración en la sociedad.



