La Fundación Córdoba Ciudad Cultural, constituida para aglutinar los esfuerzos de la candidatura a la Capitalidad de 2016, no morirá después de que el objetivo se desvaneciera. Todavía no se sabe con certeza la forma que adquirirá, su organización ni su financiación, que se irán configurando en los próximos meses, pero la colaboración institucional en torno a la imagen cultural de la ciudad persistirá en el tiempo.
Este fue el acuerdo principal en la reunión del patronato de la institución de 2016, que se celebró ayer en el Ayuntamiento y que también acordó el cese de Carlota Álvarez Basso como gerente después de tres años de haber estado al frente de las operaciones. El alcalde de Córdoba y presidente de la Fundación, José Antonio Nieto, recordó el alto nivel profesional de la hasta ahora responsable y admitió que el salario que le correspondía es inasumible para la institución creada para la Capitalidad.
La Fundación celebraba su primera reunión desde finales de junio y en ella el Ayuntamiento, la Diputación, la Junta de Andalucía, la Universidad y Cajasur conocieron un trabajo elaborado por el Consejo Asesor de la institución. Con el «sugerente», según Nieto, título de «Córdoba reinicia» el documento muestra cómo la ciudad puede seguir siendo un referente «para la cultura en España y en el mundo». La institución, que insiste en su «vocación de continuidad», también debe asumir la realidad económica de hoy, según recordó el alcalde, y no puede continuar con la dotación presupuestaria y la estructura que estaban pensadas para ser Capital Europea de la Cultura. «Eran un problema de futuro para la propia Fundación, y no porque fuera excesivo, sino porque era de mucha calidad», resumió Nieto.
Tocaría, entonces, un replanteamiento que todavía está en el aire, y que se comenzará a concretar a partir de la próxima reunión, prevista para los últimos días de este año. La base estará en el documento presentado por el Consejo Asesor, que establece las bases de cómo la ciudad tiene que recuperarse del golpe sufrido por no haber conseguido la Capitalidad. A partir de ahora, cada uno de los cinco patronos hará sus aportaciones para «revisar, mejorar y ampliar el documento».
El texto se basa fundamentalmente en tres ideas, con un desarrollo que puede ser muy amplio: el concepto de Arte Público, la apertura al Mediterráneo y la Ciudad de las Palabras. Ángel Ramírez, sociólogo del Instituto de Estudios Sociales Avanzados y redactor de este «Córdoba Reinicia», explica que en realidad están inscritas en la propia esencia de la ciudad desde hace años y sólo se trata de desarrollarlas.
Un concepto presente
El arte público, un concepto ya definido por teóricos norteamericanos, se trata de algo más que de las manifestaciones culturales en determinados espacios. «Plantea una colaboración entre el autor y la ciudadanía, de forma que el autor actúe como un ciudadano al hacer algo en la calle y el ciudadano se comporte como un creador», resumió. No es nada, recordó, que no esté presente, de manera inconsciente, en actividades como una fiesta como los patios. «Ahora se trata de profundizar en ello e forma consciente», resaltó Ramírez, que insistió en que el documento incluye una propuesta de revisar la oferta cultural de la ciudad.
La apertura al Mediterráneo propone encontrarse con las culturas históricamente ligadas a Córdoba, desde Roma hasta los Omeyas sirios que acabaron forjando el Califato. En particular, dijo, podría ser interesante reforzar los lazos y el trabajo con la Ribera Sur, que ahora se configura como un espacio emergente en el mundo.
El último de los puntos es La Ciudad de las Palabras. Se pretende así plasmar la fuerte presencia de la literatura y de la poesía en la vida cultural de la ciudad, pero también ensalzar a las palabras como elemento de diálogo que además está presente en muchas de las demás artes, desde el cine hasta la música. Todo en un documento que persigue hacer «lo mismo que los ordenadores que se quedan colgados», en alusión al impacto de la derrota en la Capitalidad.
Se trata de la colaboración con las ciudades finalistas, una idea que ya fructificó en una reunión celebrada en el Alcázar de los Reyes Cristianos en septiembre, cuando se constituyó la Asociación de Ciudades Culturales 2016. En ella, Córdoba, Segovia, Burgos, Zaragoza y Las Palmas de Gran Canaria pusieron en común estrategias para aprovechar todo el trabajo realizado en estos años y realizar actividades de manera conjunta. A ellas se unirá, probablemente, la Capital Europea de la Cultura para 2016, San Sebastián, según avanzó José Antonio Nieto.
Tampoco caerá en saco roto el dossier que se presentó como base de la candidatura a la designación. El amplio documento contiene numerosas actividades que se pueden aprovechar en el futuro. De ellas, el alcalde y presidente de la Fundación destacó el proyecto Medular, por el que se pretende incorporar a los creadores al trabajo de la cultura.
Otro de los puntos fundamentales será la insistencia, recordó Nieto, «en la colaboración entre las distintas Administraciones» para las actividades culturales. Recordó que hay acontecimientos «de mucho nivel» a los que se le puede sacar más rendimiento «haciéndolo juntos», como el Festival de la Guitarra, Cosmopoética y Eutopía. «Pueden ser tremendamente útiles y más productivos, sobre todo en estos tiempos en que tenemos que aplicar austeridad y al mismo tiempo no renunciar al objetivo de que Córdoba sea un referente cultural», dijo.
Estructura y precio
Esta nueva etapa de reflexión a la que se enfrentan las instituciones que se sientan se irá estableciendo el nuevo esqueleto, que entre otras cosas tendrá que definir la financiación. Allí habrá que ver «primero el objetivo, después la estructura y después saber cuánto cuesta». Lo siguiente será repartir el coste entre los cinco patronos que «han dejado claro que tienen un compromiso con la cultura de Córdoba y se han comprometido a seguir vinculados a la Fundación», aunque no en las mismas cantidades de los años anteriores, cuando estaba presente el objetivo de la Capitalidad.
En resumen, será «una estructura mucho más barata y que por lo tanto no requerirá tanto esfuerzo» económico a las instituciones que forman parte del patronato.



