El Servicio de Intervención de la Gerencia de Urbanismo puso ya de manifiesto meses atrás en el informe que acompañaba a la liquidación del ejercicio 2010 (con un déficit de 545.243 euros y un agujero de tesorería de 3,3 millones) de este organismo autónomo, al que ha tenido acceso ABC, «la necesidad de plantear un recorte severo de los gastos para ajustarlos a los ingresos reales, circunstancia ésta que debería ser tenida en cuenta a la hora de elaborar futuros presupuestos o planes de saneamiento».
Lo hizo mucho antes de que el nuevo gerente de Urbanismo Juan Luis Martínez, cerrara una reestructuración de este controvertido mastodonte municipal que va a traer cola pero que, a todos luces —«es obvio», llega a decir el interventor sobre la necesidad de recortar gasto—, es preciso para reconducir los derroteros de la Gerencia, que a día de hoy, por ejemplo, y según el avance de la liquidación del ejercicio 2011, tiene pendiente de cobro la friolera de 57,1 millones de euros, que a su vez tienen frenadas o inutilizadas inversiones por 46,4 millones, al no tener dinero que las respalden.
El interventor de la Gerencia de Urbanismo viene a poner de relieve y censurar la práctica repetida en años anteriores por los gestores de IU de inflar ingresos y ajustar gastos a los mismos que se ejecutan, lo que aboca a resultados presupuestarios negativos. Otro efecto de esta manera de planificar, como recoge la liquidación presupuestaria de 2010 suscrita por Francisco Tejada (IU), anterior presidente del organismo, y el exalcalde Andrés Ocaña, son los abultados remanentes (hasta 70 millones de euros acumulados) que no pueden hacerse líquidos pese a no estar afectados, y que van trasvasándose de año en año.
Con unas cuentas tan ajustadas como las presentadas ayer por el presidente de la Gerencia de Urbanismo, Luis Martín, y su gerente, parece muy difícil encarar el agujero de 3,3 millones en la tesorería que se herada de 2010, puesto que pedir un superávit por la misma cuantía, tendría que hacerse por transferencias del Ayuntamiento, que por contra baja un 15% las mismas en 2012.
En una especie de callejón sin salida, el avance de la liquidación presupuestaria para 2011 encierra aún más a los nuevos gestores del PP, dispuestos a poner patas arriba a la estructura de Urbanismo para hacerla menos pesada y eficiente. Eso sí, con menos recursos. De los 57,1 millones que quedan por ingresar, 13,3 millones se deben a trasnferencias corrientes del Consistorio, otros 20 millones, en dinero para afrontar proyectos como el Plan Urban Sur, el centro de congresos y la finalización del Museo Taurino, la Casa Árabe y el carril bici a Rabanales. También había previstos 23 millones en préstamos sin que haya caído un euro en dicha partida presupuestaria. Por otra parte, el capítulo de inversiones mantiene pendiente de gastar 46,4 millones en numerosas actuaciones en zonas de la ciudad y en equipamientos que sin esos ingresos seguirán durmiendo el sueño de los justos.
El citado avance, dado a conocer ayer por los responsables de Urbanismo, anticipa un déficit de 5,6 millones de euros en 2011, y eso que las cuentas venían prorrogadas de 2010. Un mayor control del gasto (rebaja de la partida de personal y transferencias municipales) y buscar nuevas vías de ingresos se tornan claves.



