José Bretón, el padre de los dos hermanos en paradero desconocido desde hace ya más de 50 días, que se encuentra en prisión como principal sospechoso de la inquietante desaparición, ha solicitado asistencia religiosa a la dirección del centro penitenciario. Así lo confirmaron a este periódico fuentes cercanas a la investigación, que apuntaron que desde el complejo de internamiento han indicado al recluso que, para acceder a dicha demanda, debe tramitarla por escrito.
Régimen especial
Esto se debe a que el progenitor de los dos hermanos de 2 y 6 años se encuentra bajo un protocolo especial —antisuicidios— en el módulo de ingresos, separado del resto de internos. Tan sólo dos de confianza lo vigilan día y noche. De hecho, cualquier preso —salvo los que se encuentran en el módulo 15 y Bretón— pueden hablar con los religiosos sin necesidad de pedirlo mediante una comunicación. En concreto, el padre de los críos ha pedido confesarse con uno de los miembros de la pastoral penitenciaria que asiste a los reos, al que, según las mismas fuentes, conoce. Cabe destacar que dicho grupo está compuesto por dos capellanes (que tienen secreto de confesión) y más de 60 voluntarios que llevan a cabo su labor de evangelización entre las personas que cumplen condena.
No es la única noticia que ha trascendido de Bretón. ABC ha podido saber que las críticas que profiere contra su mujer, Ruth Ortiz, y sus cuñadas, a las que culpa de la desaparición de los niños —según informó ya este periódico—, se han acentuado. Incluso uno de los internos que cuida a todas horas de que no se autolesione, está «más que sorprendido» por su actitud y su forma de «hablar de ellas», manifestaron las mismas fuentes.
Además, ya ha interpuesto varias denuncias contra los funcionarios y hasta contra la propia dirección del centro penitenciario. «Se queja de cuestiones como la comida o de que lo saquen al patio cuando no le apetece. También ha acusado a los internos de apoyo de maltratarle. Está denunciando a todo el mundo».
De momento, ha conseguido que le «suavicen» el protocolo al que está sometido desde que puso el pie en la cárcel el pasado 21 de octubre. Ahora, en lugar de despertarlo durante la noche cada hora, lo hacen cada dos para comprobar que está bien. Bretón se había quejado de que «no podía dormir».
En lo que respecta a la investigación, de momento no hay noticias sobre los informes psiquiátricos; al menos, el abogado del padre de los niños, José María Sánchez de Puerta, no los ha recibido aún.
Por su parte, la familia materna de los dos menores está «con las pilas puestas» tras el apoyo social recibido este fin de semana en Córdoba, donde más de 500 personas participaron en una marcha para reclamar el regreso de los pequeños.
Así lo aseguró en declaraciones a EFE la portavoz de la familia, Esther Chaves, quien precisó que la marcha del sábado «nos ha dado una inyección de energía muy necesaria porque después de tanto tiempo los ánimos fallan».




