Mohamed VI encarga formar el Ejecutivo al líder del Partido Justicia y Desarrollo
Día 30/11/2011
Esta es la crónica de un nombramiento que supone un paso más en la nueva etapa de Marruecos. Un nombramiento que concita al mismo tiempo esperanzas e inquietudes. Mohamed VI ha elegido a un islamista moderado como nuevo primer ministro y le ha encargado formar Gobierno. Abdelilah Benkirán, secretario general del Partido Justicia y Desarrollo (PJD), será el primer jefe del Ejecutivo de esta tendencia en el reino alauí.
«Las palabras del Soberano me han hecho muy feliz y ruego a Dios que me asista para llevar a buen puerto la noble misión que me ha encomendado», declaró Benkirán después del encuentro, según informó la agencia oficial Map.
Con su elección el Rey atiende la voz del pueblo en las urnas, que otorgó el pasado viernes casi el doble de escaños al PJD que a la segunda fuerza, y evita las suspicacias que se habrían generado si el elegido hubiera sido otro de los miembros del partido, para lo que el Soberano está capacitado. El Ejecutivo que presida Benkirán tendrá sensiblemente más prerrogativas que los anteriores gracias a la nueva Constitución aprobada el 1 de julio, pero los designios del país seguirán dependiendo de Palacio.
El Monarca recibió a Benkirán en Midelt, a unas cuatro horas de Rabat. Para la ocasión el líder islamista lució corbata, una prenda que tiene desterrada de su vestuario. La Prensa local, como la portada del diario «L`Economiste», bromeaba ayer incluso con la posibilidad de que pudiera negarse a llevarla. Más allá de la anécdota, el PJD lleva meses tratando de desterrar su etiqueta de arcaico y retrógrado.
Su discurso se ha dulcificado desterrando de la primera línea asuntos que afectan a las libertades individuales como la vestimenta de la mujer, la moral, el consumo de alcohol o la homosexualidad. El PJD ha insistido una y otra vez en el paro, el poder adquisitivo, la sanidad, la educación y los abusos de poder como base de sus argumentos .
Amplia mayoría
Según la nueva Carta Magna, el Rey debe elegir al jefe del Ejecutivo del partido ganador de los comicios, pero este no tiene por qué ser el líder de la formación. La amplia mayoría obtenida por los islamistas, con 107 escaños de 395, puede haber llevado a Mohamed VI a tomar la decisión de optar por Benkirán.
El nuevo primer ministro entraba en las quinielas junto a otros miembros de su partido como Saaeddine Othamni, un psiquiatra que le antecedió como secretario general del PJD, o Lahcen Daoudi, el economista que encabeza el grupo parlamentario.
El PJD debe ahora abrir conversaciones con otros partidos para cerrar una mayoría en el Parlamento. Todo apunta a que su principal socio será el nacionalista Partido Istiqlal, que es la segunda fuerza con 60 escaños. Entre ambos no completan los 198 miembros de la denominada Cámara de Representantes que suponen la mayoría absoluta y será necesario otro partido, que podrían ser los socialistas de la USFP a pesar de las diferencias que tienen con el PJD.
Cambio de tercio
En otras ocasiones Mohamed VI prefirió un jefe de Gobierno de perfil tecnócrata y sin adscripción política, como Dris Yetú, que ocupó el puesto entre 2002 y 2007.
Optando por Benkirán algunos analistas y medios marroquíes señalan que es el Rey el que sale reforzado en el nuevo Marruecos islamista. Por un lado ha dejado a los votantes que elijan al líder del PJD en las que han sido consideradas unas elecciones transparentes. Por otro, el Soberano es consciente de que sigue teniendo amarrado el poder.
Benkirán llega al poder un mes después después de la victoria de Ennahdá, sus hermanos ideológicos, en las elecciones de Túnez. Un panorama similar se dibuja bajo la Primavera Árabe en Egipto, que vota estos días, Libia que lo hará en unos meses.



