No estaba contento Paco Jémez en su habitual comparecencia ante los medios de comunicación. El entrenador del Córdoba mostró su lamento porque «da la sensación de que se le da más importancia a las derrotas, pocas, que estamos teniendo, que a las victorias que estamos consiguiendo», en función a las primeras preguntas que se le formularon en función al desarrollo de la semana. Por eso, el preparador blanquiverde recetó a la opinión general que rodea al cordobesismo que «nos centremos en el partido frente al Alcoyano porque el del Guadalajara ya no hay quien lo mueva», tras el 3-1 de la pasada semana. Además, no dudó en recordar con una pizca de ironía que «si alguien cree que no vamos a perder ningún partido más, ya adelanto que está equivocado».
En lo que respecta al Córdoba de esta temporada, el cuadro blanquiverde siempre ha tenido capacidad de respuesta tras una derrota. Al menos, así lo demuestran sus contundentes resultados que le mantienen en la zona alta de la clasificación tras los tropiezos registrados ante Valladolid, Deportivo y Hércules. Por eso, Jémez insistió en la idea de que «no sólo queremos estar arriba ahora en diciembre, sino hasta el final de la temporada». Obviamente, no está dispuesto a variar el discurso con el que se ha presentado en su segunda etapa al frente del Córdoba.
El preparador del Córdoba apeló al orgullo de sus jugadores, que catalogó como «herido». Y es que recalcó que «el equipo tiene ganas de demostrar que no se le puede juzgar por media hora mala, que es lo que hemos tenido esta temporada». De ahí que le diera la máxima importancia al hecho de que «tiene la necesidad de demostrar semana a semana que está entre los mejores». Al tiempo de que recordó a sus plantilla que «el día que no lo demostremos, veremos a un equipo de lo más mediocre y fácil de ser batido». Con todos estos atenuantes, no resultó raro que Paco Jémez anunciara que «el domingo (por mañana) se verá al mejor Córdoba de la temporada».
La guerra del césped
Pero la molestia de Jémez estaba más enfocada en el estado del césped de El Arcángel, uno de los temas de moda a lo largo de toda la temporada. De hecho, el Córdoba se ha visto obligado a reservar al máximo el terreno de juego en los últimos días para que llegue en las mejores condiciones posibles al encuentro de mañana contra el Alcoyano. Con todo, cuando a Paco Jémez se le preguntó por el estado del mismo no dudó en calificarlo como «deplorable», incluyendo también en el lote al de la Ciudad Deportiva, que en un relativo corto espacio de tiempo dejará de ser utilizado por el club. Sin ningún tipo de cortapisas, Jémez afirmó que «nunca lo había visto tan mal como hasta ahora» cuando paradójicamente hace un mes, coincidiendo con el partido amistoso frente al Málaga, «nunca lo había visto tan bien».
En un ejercicio de sinceridad y en defensa propia, el entrenador del Córdoba argumentó que «cuando un jugador quiera hacer un control y le salga mal; cuando tengamos problemas, al único al que se le pedirán responsabilidades será a mí, que está muy bonito y es muy justo, por cierto».
Es decir, que el entrenador ha vuelto a mostrar su disconformidad en la planta noble sobre las condiciones en las que está desarrollando su trabajo.Jémez confirmó que «la queja ha sido trasladada al club, porque es mi obligación». Cuestionado sobre que su petición no sea tomada en cuenta, sacó su lado más diplomático al afirmar que «espero que no sea así. Quizá esa pregunta no es para mí, sino para ellos. Mi obligación es estar todos los días comentando el déficit que tenemos en cuanto a instalaciones».
Porque Jémez es exigente en todos los niveles. Por eso, volvió a exponer que «para el tipo de juego que nosotros hacemos, no nos hace ningún favor tener una Ciudad Deportiva así, porque no podemos trabajar bien». El entrenador del Córdoba recordó que «el campo, si lo tenemos mejor nos beneficiará, y si lo tenemos peor, nos perjudicará». Otro reto para el partido contra el Alcoyano.




