La Junta no define con detalle la utilización del Centro de Creación ni quién lo dirigirá
Día 08/12/2011
Cuando el final de las obras de construcción no está demasiado lejos, el contenido y el funcionamiento del Centro de Creación Contemporánea de Córdoba sigue siendo una incógnita. Sobre el audaz proyecto de Fuensanta Nieto y Enrique Sobejano se han dado detalles y más sobre las muchas innovaciones técnicas que permitirá, pero no hay nada concreto sobre el plan de usos y menos sobre la persona que estará al frente de un proyecto en el que la Consejería de Cultura está invirtiendo una cifra de 23 millones de euros.
El consejero de Cultura, Paulino Plata, volvió a referirse ayer al espacio del Parque de Miraflores, aunque sin nada concreto. Según él, «será un referente en la creación digital y en el uso de las nuevas tecnologías», puesto que todo su diseño tendrá como objetivo que pueda servir de soporte a este tipo de creación. Destacó también la fachada que discurre paralela al Guadalquivir, y que funcionará como «una gran pantalla mediática de intervención artística gracias a un sistema informático de señales de vídeo y luces».
Plata insistió en algo que ya avanzó en una de sus últimas visitas a las obras: que entre el final de los trabajos de construcción y la apertura del nuevo espacio cultural transcurrirá mucho tiempo, con toda probabilidad cerca de un año y medio. Es decir, que si las obras están a punto de finalizar, habría que esperar hasta la segunda mitad del año 2013 para que el también llamado C4, que se vendió como uno de los espacios para la candidatura a Capital Europea de la Cultura y que se mostró a los miembros del jurado durante su visita.
Será, dijo, el tiempo que se tarde en el costoso equipamiento del Centro de Creación Contemporánea, pero a la postre será además el momento en que se deba definir con exactitud cómo empieza el funcionamiento de uno de los proyectos culturales más importantes de los últimos años para la ciudad.
Sin ningún paso
A pesar de que hace ahora un año Paulino Plata anunció la apertura del proceso de contratación de un director que tendrá que afrontar su puesta en marcha, lo cierto es que no se ha dado ningún paso. Ni ha aparecido en los anuncios oficiales, ni tampoco el mundo de la cultura ha notado que se haya producido cambio alguno en la configuración de un espacio que por el momento sólo avanza en las obras.
Sobre su funcionamiento, se ha insistido en que tiene que ser un lugar donde más que exhibir el arte, se esté produciendo a la vista de los espectadores. No funcionará como museo, algo en lo que Paulino Plata ya ha insistido al negarse a que la colección Circa XX, propiedad de Pilar Citoler, se ubique en este espacio. Su diseño, con pantallas lisas para las proyecciones y dispositivos electrónicos, hace inviable cualquier uso que no sea el que se previó, aunque Cultura tampoco ha elaborado un documento que especifique la finalidad exacta.



