La demora en la toma de contacto oficial y el flujo normal de relaciones entre el nuevo Ayuntamiento de Córdoba y la Junta de Andalucía, pese a la quincena de cartas enviadas por el alcalde, José Antonio Nieto, al presidente del Ejecutivo andaluz, José Antonio Griñán, empieza a pasar factura a más extremos de los que se venía hablando. Ya no se trata del Centro de Congresos o la Ronda Norte, de la colección Circa XX de Pilar Citoler o el Centro de Creación Contemporánea de Córdoba (C4)... Nieto puso ayer de manifiesto que la falta de respuesta de Griñán pone en peligro el III Pacto Local de Empleo en unos momentos en los que el desempleo sigue cebándose con la capital.
De hecho, el último dato oficial de noviembre marca un hito de desempleo con casi 42.000 parados inscritos en el SAE (41.937), un 7% más que en junio pasado cuando el PP tomaba las riendas del Ayuntamiento (en el conjunto de la provincia la meda de crecimiento fue del 4,8%).
El llamamiento de ayer de Nieto, además, se produce justo cuando su gobierno acaba de apoyar una controvertida medida de regulación del horario del taxi de lunes a jueves (hasta un tope de 16 horas) que podría acabar con medio centenar de puestos de trabajo de asalariados en este transporte público (amén de un posible perjuicio para el servicio).
«Resulta muy complicado sacar adelante temas con la Junta de Andalucía cuando el principal responsable, que es el presidente de la Junta, se niega a hablar con el alcalde de Córdoba», señaló ayer Nieto en el transcurso de un desayuno navideño con los medios de comunicación. En ese punto, el alcalde popular señaló que «tengo pendiente, con el presidente de la Junta, definir qué supone que Córdoba sea zona Atipe —zona de atención preferente al empleo—, porque de la definición de la zona Atipe de Córdoba y de la apuesta, en materia de empleo, que haga el Gobierno de la Junta, depende el III Pacto Local por el Empleo en Córdoba».
Inversión millonaria
Nieto argumentó a renglón seguido que «si lo que queremos hacer es algo serio y no simplemente salir del paso o hacer una foto, lo lógico, lo responsable y lo razonable es que la administración que tiene las competencias sea parte fundamental de ese acuerdo; pero resulta —prosiguió— que no podemos abordar el Pacto Local por el Empleo porque el presidente de la Junta se niega a hablar con el alcalde de Córdoba». En una reciente entrevista con el concejal de Empleo, Ricardo Rojas, éste expresaba las mismas dudas respecto a la puesta en marcha de un pacto que en ediciones anteriores contó con inversiones millonarias, un grado de ejecución insuficiente y que tampoco se tradujo en una mejora de las cifras de desempleo en la capital. Rojas condicionaba la puesta en marcha la apuesta real de cada una de las partes que conforman este instrumento (Junta, Ayuntamiento y agentes sociales).
El regidor aprovechó su comparecencia para hacer balance de los seis primeros meses de gestión y aseguró que están «razonablemente satisfechos del esfuerzo que se ha realizado por parte de todos los compañeros». Destacó la pronta aprobación del paquete de ordenanzas fiscales y el presupuesto de 2012, a expensas de un solo trámite, así como el efecto de la Davis. «Aunque en este tiempo era difícil hacer más cosas de las que se han hecho, no podemos bajar la velocidad y tenemos que seguir trabajando mucho, rápido y bien», en la confianza de que «se vayan cumpliendo objetivos», apostilló.




