Con la economía en números rojos, los cordobeses disfrutan de la visita a las atracciones infantiles y los belenes
Día 27/12/2011 - 08.45h
Los cordobeses aprovecharon ayer el día festivo para salir a la calle. El tiempo acompañaba y el centro de la ciudad se llenó de ciudadanos con ganas de «olvidar un poco los problemas y disfrutar», señaló Roberto Jiménez, quien dedicó la mañana a visitar con sus hijos las atracciones instaladas en el centro. La crisis se deja notar en la habitual estampa navideña de la ciudad, véase el escaso alumbrado de las calles del centro y las pocas bolsas de compras que los cordobeses lucen en sus paseos respecto a otros años. Pero la Navidad y su espíritu no son sólo eso. En estas fechas no todo está en caída libre La «solidaridad y el compromiso con el prójimo» están en alza, aseguró la madre escolapia María Teresa Salete. «La gente sencilla se ha volcado y es más sensible a las necesidades ajenas», apuntó esta religiosa. En cuanto a la reactivación de la economía, Salete lo tiene claro, «la gente sigue comprando, pero lo hace de forma más económica. Los fabricantes deben darse cuenta que hay que hacer productos de calidad, pero más baratos».
Con la economía en números rojos, «era de esperar que la decoración navideña este año fuera más austera», apuntó Manuel Fernández, quien visitó con su familia el Belén Municipal. «Era lógico, no hay dinero, pero la decoración es bonita, yo no echo nada en falta, la verdad». Su esposa, Inma Morente, reseñó que el espíritu navideño «es algo religioso», que hay que vivir lejos del consumismo, aunque reconoce que, como comerciante, esta Navidad está notando más que nunca el desplome en las ventas, sobre todo en el sector donde trabaja, la joyería.
La Navidad es tiempo para vivir en familia, para disfrutar de lo realmente importante, y eso lo saben de primera mano las familias que en estas fechas van a recibir la solidaridad y el apoyo de otros muchos cordobeses y colectivos, como las cofradías.
Por otro lado, muchos ciudadanos aprovecharon el día para disfrutar con sus hijos de las atracciones infantiles. Una de las instalaciones navideñas estrella es la pista de hielo, situada este año en la explanada de la estación de trenes. Su encargado, Manuel Cañadillas, aseguró que está siendo muy visitada y que, hasta el momento, «unas 7.000 personas han pasado por ella» desde que se inauguró. «Este dato es muy positivo», puesto que, en comparación con el año pasado, «el número de participantes se ha incrementado a pesar del cambio de ubicación». Tanto es así, que el objetivo para 2012 es «ampliar la superficie de patinaje de los 600 metros cuadrados actuales a los mil». De esta forma, añadió Cañadillas, se lograría que «Córdoba tuviera la pista más grande de España».
Respecto al traslado de la pista de hielo desde el bulevar de Gran Capitán hasta la glorieta de las Tres Culturas, algunos padres apuntaron que «es un inconveniente y un error para activar el comercio», pero reconocieron que «merece la pena, porque el precio es anticrisis y es más amplia». En este sentido, José Camero señaló que la incorporación de Chiquilandia, ubicada al lado de la pista, es una «gran idea». De hecho, más de 5.000 niños han disfrutado de los mil metros cuadrados de superficie y de sus 14 atracciones, manifestó su director, Javier Sánchez.



