Día 02/01/2012
La auditoría sobre la situación financiera en la que se encontraba el Ayuntamiento que el PP encargó cuando se hizo con las riendas del gobierno municipal dejaba claro que los servicios sociales se habían convertido en uno de los puntos débiles de las arcas locales. Porque el citado documento estipulaba que la deuda a los proveedores municipales, que en julio del pasado año estaba cifrada en 43 millones, iba a ser difícil que se limara en un horizonte próximo, puesto que, tal y como decía el documento, «más del 50% de lo consignado mensualmente», tenía que destinarse al pago de las empresas que prestan los servicios de ayuda a domicilio.



