El Palacio de Orive se ha vestido de gala para acoger la magna exposición «Córdoba, reflejo de Roma» que se inaugura a las 19.00 horas de hoy después de una larga gestación y gracias a la acción conjunta del Ayuntamiento, la Diputación Provincial, la Junta de Andalucía, la Universidad de Córdoba y la Fundación Viana. El delegado de Cultura de la Diputación, Antonio Pineda, explicaba a ABC que la muestra se ha hecho coincidir con estas fechas Navideñas como uno de los grandes acontecimientos culturales de los primeros meses de 2012.
Después de que la compleja organización y especialmente los recortes presupuestarios de las distintas administraciones hayan ido frenando el proyecto durante más de dos años, la nueva magna exposición de Córdoba abre hoy sus puertas en uno de los mejores marcos arquitectónicos como es el Palacio de Orive.
La magna exposición, una de las mejores con las que ha contado la ciudad en los últimos años, se desarrollará en tres sedes, dos de ellas bastante novedosas. El Ayuntamiento dispondrá la sala Vimcorsa, ya habitual para algunas de las grandes muestras de Córdoba desde hace años, pero también Orive con su monumental marco con la firma del arquitecto Hernán Ruiz II.
El Museo Arqueológico, que alberga numerosos contenidos relacionados con la etapa fundacional en la historia de la ciudad, será el tercero de los espacios en que los espectadores podrán asomarse a «Córdoba, reflejo de Roma».
Como casi todas las anteriores, tendrá una íntima relación con la historia y la esencia de la ciudad y se desarrollará en varias sedes.
La exposición parte de una premisa que viene indicada en su propio título: el hecho de que la colonia patricia Corduba se fundó a imagen y semejanza de la capital del Imperio y ciudad más importante de la antigüedad, aunque a otra escala, y reprodujo su modelo y su forma de vida, además de todos los valores propios de la civilización romana.
Por ese motivo, las salas se organizarán en torno a distintos temas relativos a la Córdoba romana. Así, el Museo Arqueológico se dedicará sobre todo al aspecto público y urbanístico, e intentará contar mediante los restos que han aparecido y el fruto de los estudios cómo era en su aspecto exterior la ciudad.
Se mostrará así la organización urbanística de una ciudad cercada por murallas que en parte sobreviven y que estaba comprendida entre lo que siguen siendo arterias principales: el eje Corregidor-Vallellano, Victoria por el Oeste; Ronda de los Tejares y plaza de Colón por el Norte, Alfaros y calle de la Feria por el Este y la Ribera del Guadalquivir por el Sur. También se conocerá cómo se organizaba políticamente la ciudad y cuál era la forma en que los servicios, muy avanzados para la época, llegaban a los ciudadanos.
En la sala Vimcorsa los visitantes se podrán acercar a la vida cotidiana en la Córdoba romana. En un marco que no deja de ser apropiado por haber sido una casa residencial, la exposición traerá elementos que hablarán de la «domus» romana, no demasiado distinta en determinados aspectos a la vivienda tradicional cordobesa, patio incluido. Se ilustrará sobre los elementos que conformaban el día a día en la ciudad durante esta época.
Concepto de divinidad
Un aspecto importante en la Córdoba romana era la religión, y de eso también se hablará en la muestra. Orive acogerá los restos y testimonios que hablen de cómo los cordobeses de la época se relacionaban con su concepto de la divinidad.
La ciudad cuenta con unos vestigios de primer orden, aunque no se pueden desplazar del lugar en que están.
Se trata del templo romano encontrado junto al Ayuntamiento, entre las calles Capitulares y Claudio Marcelo, y que se dedicaba al culto imperial.
Las divinidades de la mitología clásica y las formas de la religiosidad, desde los exvotos hasta los altares callejeros, se abordarán en esta zona museística.




