El Caravaca remonta un partido en el que el Lucena no supo concretar sus ocasiones
Día 09/01/2012
El Lucena acabó con la serie de cinco empates consecutivos, pero no de la manera que esperaba. Porque el cuadro celeste confiaba empezar 2012 con una victoria sobre el colista Caravaca-La Unión y terminó perdiendo en un partido donde fue demasiado amable con su rival al perdonarle muchas ocasiones de gol. Porque desde el principio se vio a un Lucena muy superior ante un Caravaca dedicado a labores defensivas con un deseo de esperar tiempos mejores. Y su plegaria (o estrategia) le vino tan bien que hoy mira con más optimismo la permanencia, mientras que el Lucena comprobó cómo se le escapaba otra oportunidad de distanciarse de los otros pretendientes a disputar la fase de ascenso.
Los celestes tuvieron que apelar a la paciencia para acercarse con mucho toque a la portería rival, aunque de primeras no resultó fácil. El primero en intentarlo fue Lanza desde la frontal y poco después Quini cabeceó un centro de Germán. Quedaba claro desde el principio que si los aracelitanos mantenían el orden, estarían muy tranquilos toda la mañana. Es decir, que sólo ellos se podían complicar. Y así lo comprobaron en un lance que terminó con un disparo de Picó.
Paradójicamente, tras ese susto llegó una fase de fluidez en un Lucena que demostraba que era sencillamente mejor. Como muestra, Javi Lara sacó de su chistera un pase magistral por elevación a Saad que el argentino concretó en gol. Por cierto, que al Caravaca se le agotó el cupo de las pérdidas de tiempo deliberadas desde el minuto 1 del pleito.
Y el Lucena se sintió más cómodo. Por fases, bordó su juego y lo hizo tan empalagoso que hasta se olvidó del gol. Con todo, Saad y Quini lo rondaron, algo que hubiera resultado definitivo. Al no ser así, el Caravaca despertó en el tramo final y dispuso de alguna que otra ocasión por gracia del Lucena. Para corroborarlo,antes del pitido final de la primera parte, el cordobés Manolín clavó un perfecto golpe franco en la escuadra de Coca. Al Lucena le quedó clara la lección de que no se puede perdonar, aunque le quedaban 45 minutos aún.
Nada varió en la estructura de la segunda parte. El Lucena salió controlando, mandando y con la sensación de d que marcaría pronto. Quini y Mario estuvieron muy cerca. Mientras, el Caravaca seguía replegado esperando su momento. Y le llegó desde la estrategia nuevamente. Ahí, Arturo culminó una jugada de pizarra y la remontada para el Caravaca.
Empezaba una contrarreloj, en la que se sumó el contratiempo de la lesión de Sarmiento, algo que es como dejar al Lucena huérfano sobre el campo. Antes, Hugo Díaz entró para darle más verticalidad al equipo en lugar de Rubén Cuesta.
El caso es que el Lucena se reactivó apremiado por la necesidad, aunque tampoco hallaba el gol. De ahí que se agotara el último recurso: Pineda. Sin embargo, el Caravaca optó por congelar el partido con todo tipo de parones y el Lucena encontró pocos remedios para paliarlos. A falta de cinco minutos para el final, el propio Pineda estuvo muy cerca del empate con una ocasión que le fabricó Quini, pero el balón no acabó en la portería. Una tónica que marcó la mañana para un Lucena que fue demasiado generoso con su invitado. Tanto, que terminó por llevarse tres puntos de Lucena.



