Menores Unos 60 niños viven en media docena de asentamientos rodeados de chatarra y escombros
A lo largo de estos años, la explotación del negocio de la chatarra ha sido territorio exclusivo de los rumanos que habitaban, en la mayoría de las ocasiones, en estos precarios asentamientos. Sin embargo, y más allá de lo que pudiera pensarse, el negocio ha sido lucrativo y ha dado origen a mafias que, según las fuentes consultadas, tienen un control absoluto de muchas de las personas de estos asentamientos. «Cuando se han visto sorprendidos por actuaciones policiales, han llegado coches a los asentamientos y los han desmontado en cuestión de horas», señalan las fuentes policiales consultadas. «Son sociedades con una estructura de poder muy acentuada, patriarcal, y la cadena de mando es evidente. En Córdoba se han detectado jefes de clanes en pisos de Ciudad Jardín y mandos intermedios en las proximidades de la calle Torremolinos. El seguimiento y control es evidente», indican.



