La denuncia realizada el domingo por la sección sindical de USO sobre la inoperancia del servicio de taxi en horario nocturno y el hecho de que la propia Policía Local deba realizar algunos «servicios» de transporte de pasajeros en casos urgentes ha tenido un efecto inmediato. El alcalde, Juan Pérez (PSOE), señaló ayer que «desconocía esta problemática concreta, pero soy sensible al mismo» y se mostró «dispuesto a estudiar a fondo la ordenanza que regula este servicio y a modificarla en aquellos aspectos que sea necesario para que este servicio a la ciudadanía quede garantizado». Pérez indicó que en los próximos días procederá a convocar una reunión entre la delegada municipal de Seguridad Ciudadana, Mar Morales, el inspector jefe de la Policía Local, Rafael Blancar, y representantes del sector del taxi local para abordar este problema.
El regidor lucentino fue rotundo al señalar que «no podemos tener a una ciudad de más de 42.000 habitantes sin un servicio de taxi durante las 24 horas del día, por lo que si es necesario modificar la ordenanza se hará y si hace falta incrementar el número de vehículos de guardia se aprobará». No obstante, Pérez apuntó que «cualquier cambio se llevará a cabo a través de la negociación con los taxistas y mediante la búsqueda del consenso».
La tarea no va a ser fácil. En Lucena existen un total de 19 licencias de taxi, de las que 17 operan en el casco urbano y dos en las pedanías. Pero el sector esta profundamente dividido, existiendo dos grupos antagónicos.
Por otra parte, los taxistas consideran que el servicio nocturno que vienen obligados a prestar se circunscribe a casos de urgencia y, en todo caso, a peticiones expresas «de la autoridad», entendiendo por ésta a la Policía Local, Nacional, Guardia Civil o el centro de salud. Sin embargo, los profesionales coinciden en señalar que «ahora la Policía en lugar de llamar al taxista de guardia le da nuestro teléfono al usuario y se lava las manos; y ese no es el sistema, ya que nosostros no sabemos que servicio precisa, si supone un riesgo para nuestra seguridad o si estará allí cuando lleguemos... por lo que normalmente no lo atendemos».
Los taxistas señalan que «Lucena no es una gran ciudad, y apenas se hacen servicios nocturnos, por lo que no pueden pedir a un profesional que esté toda la noche en una parada aguardando un servicio». Incluso durante el día, la inmensa mayoría de los servicios que cubren son entre ciudades —sobre todo por temas sanitarios— y no de carácter urbano.



