La junta, que aspirará a la reelección, agradece el apoyo del obispo al proyecto
Día 16/01/2012 - 09.48h
Nueva etapa, mismo objetivo. La junta de gobierno de la hermandad de Nuestra Señora de las Angustias decidió ayer no prolongar el contencioso por su regreso a San Agustín después de la negativa del Obispado de no validar el Cabildo del 2 de octubre por no haberse conseguido una mayoría de dos tercios de votos afirmativos. La corporación decana de la Semana Santa entiende que un nuevo recurso contra la decisión de Palacio supondría demorar el proceso de una forma que además podría ser perjudicial para la institución y da así por cerrado lo referente a la asamblea del pasado otoño. Eso sí, defiende la validez del acuerdo alcanzado.
Sin embargo, eso no supone un punto y final para San Agustín. En la sesión se decidió la inmediata convocatoria de elecciones a hermano mayor, que serán el próximo 4 de marzo. El proyecto fundamental del actual mandatario, Antonio López de Letona era el regreso a San Agustín, por lo que se entiende que esta junta, cuando están a punto de cumplirse los cuatro años de su toma de posesión, había cumplido con su cometido.
El actual hermano mayor anunció además su intención de concurrir a la reelección con un proyecto que de nuevo volverá a incluir el cambio de sede como objetivo principal. Se intentará así tomar una puerta que el Obispado de Córdoba dejaba abierta en el decreto: la posibilidad de convocar un nuevo cabildo general sobre el mismo asunto cuando la junta de gobierno lo considerase oportuno.
Todo, insistieron los responsables, siempre que los hermanos renueven la confianza que depositaron en él en 2008, y que dio lugar a un mandato en el que se acometieron varios proyectos de calado, con la restauración de las imágenes titulares de Juan de Mesa en el Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico como hito más importante.
La junta de gobierno insistió en su agradecimiento al obispo de Córdoba, Demetrio Fernández, por el comunicado emitido el pasado sábado, en el que se aseguraba que el prelado era «el primero» que esperaba que la corporación regresase al templo en que nació en 1558 y de donde salió en 1961. También valoró que Monseñor Fernández reconozca que el sentir mayoritario de la corpración está por el regreso. El equipo que rige la hermandad se siente así «respaldado» por el pastor de la diócesis y legitimado para optar a continuar con la labor y celebrar una nueva cita donde se pueda aprobar el traslado por la mayoría establecida por el Obispado en el decreto.
La corporación agradeció además el apoyo recibido por muchos hermanos y por cofrades de toda la ciudad en estos días y lamentó que la «mala actitud» exhibida en el cabildo general por el grupo de personas que presentaron el recurso no haya merecido reproche alguno por parte de quienes han intervenido en este proceso.



