SUBDELEGADO DEL GOBIERNO EN CÓRDOBA
«Compromiso, humildad y respeto» con los ciudadanos, además de «lealtad y fidelidad» fue lo que la delegada del Gobierno en Andalucía, Carmen Crespo, pidió a Primo Jurado y al resto de subdelegados en su toma de posesión ayer en Sevilla.
—Su carrera política ha sido muy rápida. Hace ocho meses llegaba al Ayuntamiento y tomaba responsabilidades en el equipo de José Antonio Nieto y ahora es subdelegado del Gobierno. ¿Esperaba algo así?
—Es una gran responsabilidad. Yo estaba muy a gusto en la Delegación de Patrimonio y Casco Histórico. Estábamos ya dando pasos muy interesantes al servicio de la ciudad y ahora el Gobierno de España ha considerado que yo era la persona más adecuada para esta responsabilidad. Por supuesto, si el Gobierno de mi nación me lo pide yo me pongo al servicio de la nación, que es al servicio de los ciudadanos.
—¿Cuál será el eje de su labor en Córdoba y su provincia?
—Ante todo, me toca el papel de comunicación con los pueblos, con las necesidades de los cordobeses, tanto de la capital como de la provincia. La mejor manera de comunicar es tener conocimiento de las realidades, de las necesidades. Mi misión en estos años que me corresponda desempeñar la Subdelegación del Gobierno será estar muy pegado al terreno para saber los problemas que dependen de la gestión estatal y escucharlos, conocerlos y, en la medida de lo posible, darles soluciones transmitiéndolos a los organismos competentes del Estado.
—El Gobierno ha tomado ya algunas medidas difíciles, como la subida del IRPF el día 30 de diciembre. ¿Le corresponderá comunicar de cerca la necesidad de actuar de esta forma ante una posible incomprensión?
—El Gobierno tiene que velar por el interés general. Hay muchas instituciones que velarán por sus intereses particulares, pero la misión del Gobierno es velar por el interés general de los españoles. A mí, como representante de ese Gobierno en Córdoba me tocará también explicar, lógicamente, pegado al terreno y cercano a la sociedad, esas decisiones del Gobierno.
—¿Teme o espera unos meses particularmente conflictivos por la dificultad de las medidas que tiene que tomar el Gobierno? ¿Cree que eso creará conflictividad en las calles?
—Lo que temo, como todos los españoles, es la realidad del paro, que maltrata, que golpea a los españoles y en este caso a los cordobeses, que son los que ahora mismo me preocupan. Esto es lo único que temo. En base a eso, procuraré dar soluciones. Para todo lo demás, creo que hay que apelar al sentido común para saber que estamos en el peor momento de la historia reciente de España y que tenemos que estar todos unidos para salir de la situación.
—¿Será una de sus primeras tareas nombrar un nuevo comisario provincial de la Policía Nacional, un puesto que lleva vacante un tiempo?
—Empezaré por tomar conocimiento de la realidad y creo que tiempo habrá de madurar esas decisiones.



