El gobierno del PP en la Diputación de Córdoba pondrá coto a lo largo de este 2012 al número de teléfonos móviles que se encontró al llegar a la Casa-Palacio de la Merced. Reducirá entre un 30 y 35% ese volumen, amén de incrementar el control del consumo. El anterior equipo de gobierno del socialista Francisco Pulido había dejado en uso hasta 229 terminales, casi un teléfono por cada tres empleados en la institución matriz (sin contar empresas y organismos autónomos). Y eso, pese a que un informe de la Intervención General de finales de 2010 había puesto el grito en el cielo por el descontrol en la gestión y contratación de estos aparatos.
El vicepresidente tercero de la Diputación y responsable del Gobierno Interior de la misma, Manuel Gutiérrez, explicó ayer a ABC que tras conocerse el informe del órgano fiscalizador, el Servicio de Conservación y Mantenimiento, que es el encargado de gestionar los teléfonos de la Casa, puso en marcha unas normas para limitar el consumo. En la actualidad, existen unos estallidos donde se especifica al detalle por cada empleado el límite de consumo que, según el puesto, posee (en algunos casos no puede pasar de 20 euros mensuales). Todos los trabajadores tienen limitado el uso excepto el equipo de gobierno.
Las medidas que va a adoptar el PP se cerrarán en los próximos días junto con los presupuestos de este ejercicio con la nueva Relación de Puestos de Trabajo (RPT). Según Gutiérrez, ese tercio de teléfonos móviles que se retirarán (cerca de unos 70) corresponderían a casos en los que se ha detectado que ni siquiera se utilizaban y «aquellos puestos que por sus responsabilidades entendamos que no les necesario un terminal», apostilla el vicepresidente tercero de la institución provincial.
Desde 2010, la mayoría de los móviles que han engrosado esa lista se han obtenido de forma gratuita gracias al servicio de puntos que ofrece la compañía con la que la Diputación tienen contratado el servicio. Un suministro que va a volver a salir a licitación para ahorrar en las tarifas contratándose un solo paquete de telefonía (fija y móvil) para todas las áreas de la Corporación provincial y sus organismos autónomos y empresas, que hasta ahora contrataba cada una a su antojo estos servicios.
Según datos del Departamento de Conservación y Mantenimiento a los que ha tenido acceso este periódico, en el ejercicio 2004, bajo el gobierno socialista, la factura anual de teléfonos móviles alcanzó los 190.000 euros (más de 30 millones de las antiguas pesetas). Esa cifra ha ido disminuyendo paulatinamente hasta los 86.594 euros facturados en 2010. Curiosamente, en el primer semestre de gobierno popular, el coste del consumo ha descendido un 20% respecto al mismo periodo del año anterior.




