Más de un centenar de alumnos de educación Primaria, Secundaria y Bachillerato, más otro grupo de adultos, están recibiendo durante este curso clases de chino, el idioma más hablado en el mundo junto al inglés y al castellano, en el IES Luis de Góngora. No en vano, este instituto es el único centro de educación obligatoria cordobés que, junto a otros nueve de toda Andalucía, enseñan esta lengua, dentro de un programa puesto en marcha por el Instituto Confuncio-Hanban, el «Instituto Cervantes» chino.
Este curso se enmarca en la oferta de actividades extraescolares del centro (por lo que es gratuito), y a pesar de que las clases estaban tan sólo abiertas a alumnos de Primaria y Secundaria, la existencia de más plazas de las que inicialmente se demandaron desde estos ciclos educativos permitió que también se creara otro grupo con estudiantes de Bachillerato y otro de adultos, según la directora del centro, Maribel García.
De esta manera, y con unos 20 alumnos de media, reciben 3 horas de clase a la semana dos grupos de Primaria, con estudiantes procedentes de diversos colegios de la capital, y otros dos grupos de Secundaria, integrados en un 90% por estudiantes del propio IES Luis de Góngora. Por otro lado, el grupo de Bachillerato, formado por alumnos de este instituto y del Blas Infante, y el de adultos, reciben dos horas semanales.
El grupo de adultos es el más heterogéneo, ya que en él se encuentran, entre otros, profesores de idiomas de instituto y docentes de la Universidad, personal de administración de Educación y Empleo, y algún que otro gerente y profesionales.
Todos ellos parecen tener claro que, como apuntan los expertos, el chino está llamado a equipararse al inglés como «idioma universal». Así lo señalaron varios de los alumnos, mientras que la directora del centro también resaltó que en el grupo de Primaria hay varios niños chinos adoptados por familias cordobesas, o de propias familias chinas que, sobre todo, hablan castellano, «pero cuyas padres también quieren que aprendan más sobre sus orígenes».
Por su parte, en el grupo de adultos las motivaciones van desde un interés profesional al mero gusto por conocer «una lengua desconocida y diferente», como señalaron Antonio Pérez, funcionario de la Delegación de Educación, y Josefa Pérez, ama de casa.
Motivaciones
Otros alumnos ven en el aprendizaje del chino una herramienta para mejorar en su trabajo, para abrir nuevos mercados o para reciclarse profesionalmente, como el caso de varios profesores de inglés que acuden a estas clases, o de María Luisa Martos, profesora de interculturalidad, que trabaja con niños escolarizados en centros cordobeses que tienen dificultades con el castellano por proceder de otros países. «En los grupos de niños con los que trabajo tengo varios chinos, además de otras nacionalidades, con lo cual me parece necesario conocer mejor su idioma y cultura para entendernos mejor», apuntó.
El interés profesional e intelectual también guía a Miguel Baena, empresario, diseñador de moda y profesor cordobés de confección industrial, que afirmó que «además de tener curiosidad, soy consciente de que conocer este idioma puede abrir nuevos mercados y clientes».
Por otro lado, tanto alumnos como la directora del IES coinciden en afirmar que todos están muy satisfechos con el profesor «Alberto»; éste es el nombre que ha adoptado en Córdoba Li Zhibin, nacido en China hace 26 años, licenciado en filología inglesa, y que actualmente continúa sus estudios de máster centrados en el análisis del chino como segundo idioma.
Para ello, y de la mano del Instituto Confuncio, Alberto viajó hace dos años a la Universidad de La Habana, en Cuba, para aprender español; y tras su regreso a China fue seleccionado para participar en este programa, «con lo que Córdoba ha sido mi primer contacto con España», apuntó.
Esta iniciativa pionera no se queda aquí, pues el centro también va a participar en un programa de intercambio, en virtud de un convenio que ha firmado con un instituto de la ciudad de Gui Lin, al sur de China, en el que se imparte un nivel similar a la Secundaria española. Este programa de intercambio permitirá que varios alumnos y profesores puedan visitar durante quince días esta ciudad, alojándose en hogares de familias chinas; y estudiantes y docentes chinos hagan lo propio en Córdoba.


