La búsqueda de Ángeles Zurera, la mujer que desapareció en Aguilar sin dejar rastro el 2 de marzo de 2008, volvió ayer de nuevo a la primera línea de la actualidad. Desde la noche del lunes efectivos de la Guardia Civil estuvieron vigilando la zona en la que se ubica la vivienda del exmarido de Angelines, Manuel Reina, situada en el Camino de las Moreras.
Durante la mañana de ayer continuaron su actividad de vigilancia hasta que sobre las 15.30 horas de la tarde se personaron en la casa varios vehículos tanto policiales como de los servicios de obras del Ayuntamiento.
Y es que, tal y como adelantó ABC el pasado diciembre, el juzgado de Aguilar ha ordenado que se rastree palmo a palmo esta construcción que se levantó pocos meses después de denunciarse la desaparición de la mujer. Según ha podido averiguar este periódico, las pesquisas y la nueva línea de investigación se centra ahora en la posibilidad de que en las obras que se efectuaron para ejecutar esta casa se ocultaran pruebas que den pistas sobre el paradero de la mujer o el propio cadáver de la desaparecida.
El solar donde se levanta la vivienda era usado antes solamente como almacén de la maquinaria de la empresa de movimiento de tierras de Manuel Reina. Poco después de la pérdida de Angelines este solar fue levantado por excavadoras para descartar que el cuerpo hubiese sido enterrado allí. En aquel momento no se encontró ninguna prueba aunque el juzgado alertó que los perros olfatearon olor a cadáver humano.
Sin embargo, las obras de la nueva casa, que se construyó después de aquel rastreo, nunca se han investigado. En el transcurso de esos trabajos, según la investigación, podrían haberse ocultado pruebas. Precisamente, en el auto dictado por la Audiencia Provincial de Córdoba el pasado noviembre, con el que se instaba al juzgado de Aguilar a reabrir el caso, se admite que esta circunstancia es posible «en la medida en que el imputado cuenta con medios materiales y conocimientos suficientes para ello, de que hubiera podido ocultarse en el lugar, dependiente de su control hasta el punto de que la Policía Local no pudo comprobar en qué consistían exactamente las obras realizadas en su interior, efectos relacionados con la desaparición de Ángeles Zurera».
Además, el auto apunta a la posibilidad de que el exmarido ocultara esas pruebas una vez investigado el solar «en la confianza de que por ello no se iba a reiterar».
Marido bajo sospecha
En la investigación llevada a cabo ayer estuvo presente en todo momento el exmarido de Angelines. También estuvieron un perito y operarios del departamento de Obras del Ayuntamiento, que fueron requeridos desde el juzgado. Seguramente, la presencia de estos efectivos se hacía necesaria para hacer un estudio detallado de la vivienda para arrojar nuevas pistas sobre el caso. Hay que recordar que en octubre de 2009 se levantó un terreno cercano a éste donde el exmarido vaciaba los restos de las obras en las que trabajaba con su empresa de movimiento de tierras sin que se hallara ningún rastro.
Manuel Reina es el único imputado en la desaparición de la mujer. En marzo de 2009, un año después de la pérdida, fue condenado por un delito de violencia de género contra Angelines. Entonces quedó probado que le propinó un puñetazo del que la mujer necesitó asistencia médica en el hospital comarcal de Montilla apenas dos semanas antes de que se produjera la desaparición. Antes de esto, en abril de 2008, fue detenido pero quedó en libertad por falta de pruebas que lo implicaran en la pérdida.
De momento, nada se sabe sobre el resultado de la investigación efectuada ayer martes aunque todo parece indicar que finalizó sin ningún hallazgo relevante.



