ETEA alerta de que la incertidumbre en las familias y el paro deja una caída del consumo
Día 16/02/2012 - 09.40h
Pese a que vestido y calzado volvieron a protagonizar como cada mes de enero la caída de precios más brutal por aquello de las rebajas (-14,8%), la inflación interanual de la provincia de Córdoba se coloca en el arranque de año como la más alta de Andalucía con un 2,1%. Esto significa una décima más que en España y cuatro por encima del dato andaluz. En cuanto al descenso mensual de enero (-1,2%) se situó entre Andalucía (-1,3%) y España (-1,1%), y además del textil tuvo como protagonistas a las comunicaciones y el ocio y la cultura. El transporte (combustible, preferentemente) subió un 1,7%, según los datos del Índice de Precios al Consumo (IPC) que ayer difundió el INE.
El listado desagregado de subgrupos contempla una variación anual en la cesta de la compra de los cordobeses que encarama al puesto más inflacionista a los viajes organizados, con un 8,2% de incremento, los bienes relativos a los vehículos (7,2%), de uso personal (6,7%) o los relacionados con la vivienda (5%). La alimentación está en el mismo nivel que la inflación general (2,1%).
En el otro lado de la balanza, los medicamentos y otros productos farmacéuticos son el subgrupo donde más han descendido los precios en el último año en Córdoba (-6,4%), seguido por los equipos y soportes informáticos o audiovisuales (-4,8%) y las comunicaciones (-3,6%).
Estos datos arrojaron ayer reacciones dispares en Córdoba. «El IPC refleja la atonía de la actividad económica, en fase de contracción según Contabilidad Nacional, junto a la tradicional bajada de precios por la campaña de rebajas de enero», precisó ayer en una nota Pedro Pablo Pérez Hernández, profesor de Macroeconomía de ETEA-Universidad Loyola Andalucía. Este experto hizo hincapié tanto en la baja respuesta en la temporada de rebajas —ya reseñada por los comerciantes— como en el efecto del paro y la incertidumbre familiar sobre una caída del consumo que mantendrá los niveles de inflación por debajo del 2% durante todo el año.
Desde UGT se subrayó el incremento del precio de «algunos bienes y servicios básicos en el día a día para los trabajadores» y en un comunicado pidieron al Gobierno que ponga en marcha «medidas que de manera eficaz controlen el nivel general de precios y eviten nuevos ciclos inflacionistas». Comisiones Obreras, sin embargo, se mostró esperanzada en que al menos se mantenga la tendencia baja del IPC para «evitar otro desastre unido a las cifras del desempleo». La central sindical pidió también contención en los precios energéticos.



