Cuatro largas e intensas horas de un inquisitivo interrogatorio no sirvieron para arrojar luz al caso que mantiene en vilo a toda España. El paradero de los hermanos Ruth y José sigue siendo una incógnita, y su padre, José Bretón, —que ayer compareció por segunda vez ante el juez que instruye la causa— se mantiene firme en su versión de los hechos: perdió a los pequeños en el Parque Cruz Conde el pasado 8 de octubre.
Pasadas las cuatro y diez de la tarde, un furgón de la Policía Nacional llegaba a la puerta de los juzgados. A esas horas ya se habían concentrado en el lugar más de medio centenar de personas de la plataforma de Córdoba «Urgente. Niños desaparecidos», surgida a través de Internet. La calma se rompió nada más aparecer el vehículo policial. Las personas allí congregadas se abalanzaron sobre el capó y comenzaron a gritar: «Bretón, di la verdad», «Que diga la verdad». O, «No tienes corazón», a la vez que lo abucheaban e increpaban.
Pero no era en ese furgón donde traían al padre de Ruth y José desde la cárcel de Alcolea, sino en el segundo que traspasó la entrada a toda velocidad. Unos minutos después llegaron el juez, la fiscal y los abogados. José María Sánchez de Puerta, el letrado de Bretón, que acudió en taxi también fue insultado y reprendido por los concentrados. Incluso encarándose hacia el letrado.
El medio centenar de personas eran rostros anónimos, pero entre ellos había dos que habían viajado desde Huelva: dos primos de Ruth Ortiz, la madre de los niños que acudieron a manifestarse con la plataforma de apoyo. Miguel Ortiz hizo de portavoz: «Dudo mucho que hable y aporte algo sobre los niños, aunque sabemos que todas las respuestas las tiene él».
En torno a las 21.05 horas, José Bretón fue conducido en el mismo furgón de vuelta a la cárcel de Alcolea, donde está ingresado desde el 21 de octubre. El juez salía poco después sin hacer declaraciones. Sin embargo, Sánchez de Puerta sí habló, aunque lo hizo en la estación AVE, tras escabullirse en por la puerta trasera de los juzgados. Ante las cámaras, el letrado aseguró que su cliente «ha respondido a todas y cada una de las preguntas» que se le formularon, y «se mantiene firme en su versión».
Contradicciones
Apuntó que «no hay ningún indicio que nos diga que ha hecho desaparecer a sus hijos». Así, en cuanto al informe pericial, adelantado por ABC, sobre las cámaras de seguridad ubicadas en el entorno del parque que determina, en un 98 por ciento, que los menores nunca llegaron al lugar, Sánchez de Puerta señaló que «el sistema que utiliza no es novedoso, sino totalmente obsoleto. Y no sirve para este tipo de fotografías. Se ha manipulado la imagen para tratarla y, por tanto, no tiene valor probatorio alguno», aseguró.
A pesar de ello, «ya se está realizando un contraperitaje, que tendremos probablemente el próximo martes, elaborado por dos ingenieros de Telecomunicaciones», dijo.
Por otro lado, el abogado también relató la explicación que Bretón dio al juez cuando le preguntó qué hizo entre las 11.00 y las 13.00 horas del 8 de octubre, puesto que hay pruebas que lo sitúan en la finca de Las Quemadillas, y no en casa de su hermana Catalina, como mantiene. «Ha asegurado que no se movió del piso de su hermana», dijo el letrado. El hecho de que las señales de telefonía lo ubiquen el parcela «se puede deber a que la antena más cercana estuviera repleta y automáticamente, las ondas fueron saltando a otras antenas», manifestó Sánchez de Puerta.
El abogado criticó la actitud de la letrada de la acusación particular, María del Reposo Carrerro-Carrero, ya que «ha sido muy dura y lo primero que ha hecho ha sido ponerle las fotos de los niños por delante».
Sobre la medida interpuesta por el juez, el letrado, que solicitó la excarcelación de Bretón, afirmó que «no se ha pronunciado, lo hará en breve». Tanto la fiscal del caso, como la abogada de Ruth Ortiz se opusieron a esta petición de libertad después de oír la declaración del preso.



