El Lucena salió vapuleado (4-0) de la visita al Ramón de Carranza. El Cádiz fue mucho rival para un equipo celeste disfrazado con muchos complejos en el último fin de semana del Carnaval en la Tacita de Plata. El conjunto amarillo se consolida y aumenta su ventaja en la primera posición a costa de un bloque aracelitano que, pese a la goleada, se mantiene en los puestos de fase de ascenso a Segunda.
La primera parte fue de absoluto dominio cadista desde el primer minuto. La escuadra de Rafael Carillo «Falete» salió claramente a conservar el punto inicial, con un esquema muy defensivo, esperando al Cádiz en el centro del campo e intentando salir a la contra, pero ambos intentos eran siempre desmadejados por un Cádiz soberbio en ataque, sobre todo por las bandas, en las que Ikechi y Ferreiro hacían lo que querían.
Los contragolpes lucentinos chocaban de manera constante contra una defensa comandada por un Murillo en un estado de forma espléndido. Tan solo una ocasión dispuso el equipo celeste con un rápido contragolpe conducido por Javi Lara y que Quini tardó en finalizar, permitiendo al defensa colombiano del Cádiz despejar a córner en el minuto 28.
Las ocasiones en la meta de Vargas, sin embargo, se sucedían de forma continua, haciendo al meta lucense emplearse a fondo durante toda la primera mitad. Y fue al saque de un córner que Ferreiro colocó en el punto de penalti y Murillo dejó muerto para que Juanjo, solo en el segundo palo, inaugurase el marcador de cabeza en el minuto 35. Ocho minutos después se produjo otro córner similar, pero en esta ocasión el que dejó el balón muerto fue Ikechi para que Juanjo, de nuevo solo en el segundo palo, empujara a placer.
Con dos a cero en el marcador, el Cádiz no baj los brazos y siguió buscando el tercero. Antes del descanso el árbitro perdonó la segunda amarilla a Obregón por unas manos claras, al entender que el jugador paró el balón por escuchar un silbato de la grada y pensar que era el colegiado el que quería detener el juego.
En la segunda mitad, Falete se vio obligado a realizar dos cambios, para tratar de dar algo más de mordiente a su equipo, aunque mantuvo su esquema defensivo, quizá por temor a que el Cádiz superase el «gol average» del equipo celeste. Lanza y Curro Vacas dejaron el sitio a Sarmiento y Rubén Ramos. Pero, las cosas no solo no variaron, sino que el dominio cadista creció durante toda la segunda parte. El Cádiz seguía empujando al Lucena, encerrándolo en su área y centrando balones desde las bandas de forma continua e ininterrumpida.
Parecía que sólo a balón parado tenía fortuna el equipo amarillo y en el saque de una falta, de nuevo Ferreiro la puso de manera perfecta para que Yuste rematse de cabeza de forma espectacular poniendo el tres a cero en el marcador en el minuto 59. A partir de aquí, el equipo lucentino se concentró en que no le marcaran más goles, intentando conservar el «gol average» que tenía contra el Cádiz. Sin embargo, tampoco le sirvió de mucho, pues dos minutos después de salir al campo, Akinsola ponía el cuarto en el marcador, con una cabalgada en la que se fue de los dos centrales, para terminar definiendo con la derecha en el 78. Los últimos diez minutos sobraron. El Cádiz se consolida líder y el Lucena debe olvidar el 4-0.



