Unos 80 negocios participaron en la III Jornada de Sinergia Empresarial, a cargo de Antiguos Alumnos de ETEA
Día 10/03/2012
ROLDÁN SERRANO
Participantes en las jornadas organizadas por la Asociación de Antiguos Alumnos de ETEA
Si por algo se caracteriza el tejido productivo cordobés es porque está formado en su gran mayoría por pequeñas y medianas empresas. Teniendo en cuenta esta realidad, la unión de compañías para realizar determinados proyectos o crear nuevos productos o servicios es una de las vías más potenciadas para, no sólo el mantenimiento de la actividad, sino también para crecer.
La Asociación de Antiguos Alumnos de ETEA organizó el pasado jueves en Bodegas Campos la III Jornada de Sinergia Empresarial, un evento en el que participaron unas 80 compañías llegadas de la capital y la provincia. El objetivo de esta cita no era otro que fomentar la colaboración entre los participantes a la hora de afrontar nuevos proyectos.
La jornada comenzó con una conferencia del director de Loyola Leadership School, Francisco Pérez Frasquet, sobre la motivación empresarial. Este experto abogó por potenciar aspectos como la inteligencia, la pasión y la actitud en la gestión de las firmas. A su juicio, la cooperación entre negocios es fundamental, sobre todo en los tiempos actuales de crisis, que «no son buenos, pero sí presentan muchas oportunidades».
Durante su ponencia, Pérez Frasquet señaló que cualquier empresa debe tener en cuenta la importancia de cuatro aspectos. Por un lado, está la digitalización, «un nuevo idioma que debe ayudar al tejido productivo a conquistar nuevos mercados». Precisamente, la internacionalización es otro capítulo a desarrollar por las empresas, independientemente de su dimensión. «Los mercados locales están constreñidos y así continuarán, al menos, en los próximos cinco años», subrayó.
Este experto apuntó la necesidad de mejorar los niveles formativos de empresarios y directivos, ya que, en su opinión, «actualmente hay una clara obsolescencia en los conocimientos». El cuarto aspecto a potenciar, como es la sinergia empresarial, le sirvió a Pérez Frasquet para enlazar con el objetivo central de la jornada. «Nuestra cultura latina es demasiado individualista y eso hay que cambiarlo», destacó.
Tras esta conferencia, se llevaron a cabo varias reuniones entre las firmas participantes con el objetivo de que pudieran establecer acuerdos entre ellas. En primer lugar cada compañía hizo una presentación general de su negocio, para posteriormente celebrar encuentros de ocho minutos con cinco empresas con las que, a priori, consideraban que podrían fijas relaciones interesantes para ambas.
El evento concluyó con la actividad llamada «Entrecañas», en la que el objetivo era que los participantes terminasen de perfilar acuerdos de una manera más distendida con una cerveza en la mano.
La presidenta de la Asociación de Antiguos Alumnos de ETEA, Salud Millán, destacó el éxito de esta iniciativa, ya que en la actual edición «se ha superado el número de participantes ha superado a las anteriores».
La satisfacción entre los participantes era generalizada. Uno de ellos fue el director general de Movatec, Pedro Moreno, que acudía por segunda vez a estas jornadas. A su juicio, «en la colaboración empresarial hay un choque entre generaciones, ya que los jóvenes son más proclives a alcanzar acuerdos que aquellos que llevan más años».



