El Lucena ya ha convertido el sueño de acceder al play off de ascenso a Segunda División en una realidad. El conjunto celeste consiguió ayer ante el Ceuta la victoria (2-1) que necesitaba para certificar virtualmente su clasificación para la fase de ascenso, a la espera de que las matemáticas confirmen como suficientes los 66 puntos que suma actualmente.
El conjunto celeste realizó un partido muy completo en el que apenas sufrió contratiempos. El equipo dominó desde el inicio hasta el final el duelo con suma claridad ante un rival al que minimizó en todos los aspectos.
El Lucena hizo todo lo que debía para llevarse los tres puntos. Controló el juego y apenas concedió ocasiones a su rival. Se puede decir que su único error fue recibir un tanto en la única oportunidad clara del conjunto caballa. Fue demasiado tarde como para poner en aprietos al Lucena.
El conjunto de Rafael Carrillo «Falete» saltó al campo muy enchufado, consciente de lo que se jugaba. Esta vez, encontró el importantísimo respaldo de su afición, gracias a la operación «campo lleno» de la directiva aracelitana.
Al principio, el Lucena dominó pero no necesitó muchas ocasiones para adelantarse. La primera la aprovechó Hugo Díaz. El delantero, a los 25 minutos, recibió una mala cesión de De Dios y batió a Pau Torres para allanar el camino del triunfo.
El Lucena se creció y el Ceuta acusó el golpe. El conjunto provenzal apretó en la recta final del primer acto y acumuló algunas llegadas más para ampliar la renta. Mario remató al larguero (m. 41). Hubo que esperar hasta el tiempo de prolongación para acertar de nuevo. Esta vez fue Quini el que logró el segundo a servicio de Javi Lara y sin ángulo de tiro.
En la segunda parte, a pesar del 2-0 y de los movimientos en los dos banquillos, no cambió el rumbo. El Lucena siguió dominando y el Ceuta sin dar síntomas de mejoría. El partido estuvo en todo momento más cerca del 3-0 que del 2-1 y de que se pudiese complicar la tarde para los lucentinos. La más claras las tuvieron el recién incorporado Víctor Armero y, de nuevo, Quini, pero no acertaron a poner el tercer tanto de la tranquilidad.
Así fue durante toda la segunda parte. El Lucena acumuló más llegadas, pero le faltó puntería para sentenciar el duelo. Al menos, mantenía firme al Ceuta, que era incapaz de acercarse a la portería de Coca, que ayer suplió al sancionado Vargas.
La impotencia del conjunto caballa, muy tocado anímicamente por los impagos a la plantilla en los últimos cuatro meses y la situación crítica que vive el club (sin dinero siquiera para pagar el alquiler del campo donde entrena en San Juan de Aznalfarache, Sevilla), se fue cargando de tarjetas amarillas para frenar a un buen Lucena. La mitad del equipo, siete de los 14 visitantes que jugaron, fueron amonestados.
El Lucena terminó acordándose de las ocasiones desperdiciadas, especialmente en la segunda mitad. El Ceuta, en una acción a aislada a falta de un minuto para el final del encuentro, consiguió recortar distancias en el marcador y dar un susto al Lucena. Aitor fue el encargado de anotar el 2-1 en el minuto 89.
Los tres minutos de alargue se hicieron interminables para un equipo que mereció el triunfo y dar el paso definitivo para acceder al play off de ascenso a Segunda.



