Día 12/05/2012 - 11.01h
Siete mil invitaciones cursadas. 5.600 sillas dispuestas, que añadidas a la capacidad de los bancos suman más de 6.000 personas. Un centenar de personas entre el Coro de Ópera de Córdoba y la Orquesta del Conservatorio Profesional de Música. Casi cien sacerdotes concelebrando junto al obispo. 85 hermandades presentes, en su mayoría de fuera de Córdoba. Dieciséis pantallas repartidas en la Catedral para facilitar la visión de la ceremonia entre los asistentes. Una casulla del siglo XVI que en su momento empleó San Juan de la Cruz, cedida por los carmelitas descalzos de Úbeda para que el obispo la lleve en el pontifical. Una corona de oro en la que se han fundido y engarzado más de 900 donaciones del noble metal. Y una imagen, la Virgen del Carmen, símbolo y corazón de la orden carmelita y foco devocional de su archicofradía cordobesa. En síntesis, estos son los números para la coronación canónica de esta tarde.
Protagonistas
Nombres destacados serán los de Demetrio Ferández, obispo de Córdoba, presidirá la ceremonia e impondrá la corona en el momento cenital del acto; Saverio Cannistrà, General de la Orden de los Carmelitas Descalzos, refrendará con su presencia el respaldo de la congregación a sus hermanos de esta ciudad. Fernanda Fernández, devota de la Virgen del Carmen y persona muy comprometida con la orden, será madrina, y padrino el carmelita cordobés Francisco Javier Jaén Toscano. Los niños Alberto Pascual, ganador del concurso celebrado en el Colegio Virgen del Carmen y Pablo Jiménez Vega, enfermo oncológico elegido por la Asociación contra el Cáncer, asociación con la que colabora la archicofradía en su Obra Social, entregarán la corona antes de su imposición.
Luego vendrá la procesión, una suerte de «Madrugada de gloria» que comenzará al terminar el pontifical —bien pasadas las ocho, desde luego— y terminará sobre las tres de la madrugada en San Cayetano: 800 metros de cortejo, dos bandas —Caído-Fuensanta de Córdoba en cabeza, la prestigiosa Maestro Tejera de Sevilla tras la Virgen—, 120 mujeres de mantilla y representaciones de las cofradías presentes, con Rafael Muñoz y Patricio Carmona como capataces al frente de una cuadrilla de privilegiados costaleros. Petaladas, música y fuegos artificiales en un camino que subirá por Deanes a Las Tendillas y desde ahí por San Zoilo buscará la plaza de Colón y el barrio de Santa Marina, desde el que llegará a San Cayetano.



