El destino a veces es caprichoso en lo malo, pero también en lo bueno. Ayer lo demostró. Porque en algún sitio había escrito que algún día el Cajasur Priego sería campeón de la Superdivisión de tenis de mesa. Y ese día llegó ayer. Y lo hizo gracias a un punto de Carlos Machado, el gran icono de este deporte en la Subbética cordobesa, con quien el destino parece que está empezando a reconciliarse. Porque en este 2012 le ha dado la opción de clasificarse para unos Juegos Olímpicos, ser por octava vez campeón de España y firmar los puntos definitivos con los que su equipo logró el doblete nacional de Liga y Copa.
Por lo tanto, la página que firmó ayer el Cajasur Priego es histórica a nivel provincial, llegando a unos niveles que jamás había alcanzado en Córdoba por ningún otro equipo de otra modalidad, puesto que hasta la fecha sólo el Cajasur Deportivo Córdoba de fútbol sala femenino había alcanzado dos títulos.
Y el guión de la película del Cajasur Priego fue tan perfecto que el destino quiso que se coronara en casa del último campeón de Liga, el Borges. Por cierto, que los ilerdenses aún contaban con opciones de hacerse con el título, por lo que abordaron el partido como una final. Eso sí, el Cajasur fue el que terminó imponiéndose por 1 a 3 en un encuentro de altísimos vuelos.
Sin duda, el máximo exponente de ese espectáculo fue Carlos David Machado. Luis Calvo, entrenador de la escuadra prieguense, lo puso como número 1 del equipo sabedor de que llegaba en plena forma tras su participación en el Preolímpico de Catar.
Y Machado no defraudó, pese a tener delante a un Marc Durán, que es uno de los jugadores más sólidos de la Superdivisión española.
El jugador del Cajasur jugaba poseído, dominando cada punto, cada lance hasta firmar un incontestable 3-0 a su partido. De esta forma, Calvo cumplió con su deseo de empezar el partido tomando ventajas para que su rival no se viera animado.
Con todo, el Borges tenía en la recámara a Bin Hu, uno de los mejores orientales que han pasado por España. En sus planes, los dos puntos del chino eran básicos. La réplica prieguense fue He Zhi Wen, quien intentó aportar toda su experiencia para dejar encarrilado el partido en función. El caso es que se vio un partido eléctrico, con alternativas y que necesitó de llegar al quinto y definitivo set. Ahí He Zhi Wen dispuso de dos pelotas de partido, pero Bin Hu supo rehacerse y terminar firmando el empate.
Mendes aparece
La fiesta también dejó su lugar a Enio Mendes. El portugués fue fichado para marcar diferencias tras el encuentro de ida ante el Borges y en el día clave también apareció. El jugador maderiense no dio ningún tipo de opción a Oriol Monzó, ganando su partido (3-0) y dejando al borde del título al Cajasur Priego.
Y ese honor sólo podía tener un destinatario: Carlos Machado. El prieguense echaba el pulso a BinLui Hu, al quien se agarraba el Borges como tabla de salvación en el partido y la Liga. Pero Machado no estaba dispuesto a consentir gracias al chino. Le venció y consiguió que el Cajasur completara por fin su vitrina con el trofeo que más tiempo se llevaba esperando en la localidad de la Subbética. Por cierto, que el primer aplauso de campeón se lo llevó de la modélica afición ilerdense, que se rindió a la grandeza de un equipo que llevaba mucho tiempo esperando un guiño del destino. Y ése llegó ayer. El Cajasur Priego ya presume de su Liga.



