Sólo IU mantiene el tono del control al gobierno local: el PSOE se queda en las formas y UCOR en los monólogos de Gómez
Día 20/05/2012 - 10.01h
Él solo es la oposición municipal. Francisco Tejada, el último mohicano del «rosismo», ha mantenido el primer año del mandato del PP el pulso del control del equipo de gobierno ante la deriva sin norte del partido de Rafael Gómez —que es con 5 ediles el primer grupo de la oposición— y la incomparecencia del PSOE, a cuyo portavoz, Juan Pablo Durán, ha costado verlo en los pasillos de Capitulares.
Con sólo tres ediles de apoyo —loable es el empeño de Pepa Contreras por ponerse al día—, Tejada ha desplegado desde junio todo su conocimiento de los resortes del Ayuntamiento para señalar las contradicciones que él veía en un equipo de gobierno forzado por las circunstancias a meter la tijera hasta las entrañas de una casa donde él lo fue casi todo en los sucesivos equipos de la ex alcaldesa Rosa Aguilar. Iracundo al principio pero mucho más moderado en los últimos meses, el portavoz de IU ha llevado la voz cantante de la oposición, que ha tenido el discurso hecho a cuenta de los recortes del PP. De puertas adentro, en la coalición no han faltado los vaivenes: la imposición por parte de la dirección andaluza de la cabeza de lista a las autonómicas, Alba Doblas, rebeló a parte del partido y provocó la dimisión del entonces coordinador provincial y concejal en la capital, Francisco Martínez. Las aguas volvieron a su cauce cuando IU cosechó su éxito electoral.
La actividad de la coalición en el Ayuntamiento a pesar de ser la principal perjudicada de la inapelable victoria electoral de José Antonio Nieto ha contrastado con la atonía del grupo socialista. Desnortado y ayuno de un líder de peso, el PSOE ha navegado sin rumbo a la hora de pronunciarse acerca de los principales asuntos ciudadanos y sin entrar en el fondo de los debates. Durán, el portavoz y secretario general de la formación en Córdoba, se ha quedado en las formas, quizás porque ya tenía bastantes problemas en su propio partido.
Más que cuestionado por las bases desde la debacle en las generales del pasado noviembre, ha visto cómo ha crecido la voz crítica en el seno de su partido, al punto de que ya ha cristalizado en una corriente sólida que nuclea el exdelegado de Cultura Joaquín Dobladez y que le plantará cara en el próximo congreso provincial de la formación. Tampoco es que los tres ediles con los que cuenta Durán en su grupo hayan brillado por su trabajo. La única que podía hacerlo, Rafaela Valenzuela, renunció a su acta hace cuatro meses por motivos personales y en su lugar entró Emilio Aumente, un funcionario municipal de amplia trayectoria que ha llegado con brío y ha centrado sus intervenciones en los asuntos urbanísticos. Inmaculada Durán pasa de puntillas por la gestión local, mientras que Francisco Alcalde, expresidente de la Agrupación de Cofradías, apenas si interviene en los plenos.
La comisión del Imdeec
Quien sí lo ha hecho, y con profusión, ha sido Rafael Gómez, la sal de las sesiones con largos monólogos que en ocasiones dicen cosas que no parecen disparatadas, como que los plenos se eternizan sin que se tomen decisiones que le interesen de verdad a la ciudad. En el grupo de UCOR, empero, ha resaltado la labor de Aurora Aguilar, su componente más moderada. Ella presidió la comisión de investigación que liquidó el Instituto Municipal de Empleo (Imdeec). Juan Miguel Alburquerque, que ha ejercido de portavoz, no ha terminado de encontrar el tono y sus intervenciones poco aportan al debate ciudadano.



