Les decía que «todo era un juego» y también maltrató a otros nueve disminuidos
Día 26/05/2012
Manuel Ortiz, más conocido como el «hermano Manolo», exdirector del centro para discapacitados que la Cruz Blanca tiene en la capital cordobesa, abusó, presuntamente, de tres internos del complejo entre julio de 2007 y noviembre de 2009, según apunta el fiscal en su escrito de conclusiones provisionales.
El franciscano, que se enfrenta a penas que suman 20 años y 6 meses de cárcel, supuestamente realizó tocamientos a las víctimas —con una discapacidad de entre el 60 y el 75 por ciento—, a las que decía que todo era «un juego» y «aleccionaba» para que no dijeran nada si no querían que les expulsara del centro.
Así, según el Ministerio Público, el procesado instaba a los disminuidos a que se metieran en su cama y en otras ocasiones, el religioso era el que se introducía en el lecho de los internos.
Malos tratos
Por otro lado, el texto de conclusiones provisionales de la Fiscalía también revela que desde 2007 hasta 2010, Manuel Ortiz «ha venido utilizando un rigor innecesario a la hora de corregir las conductas de los residentes; de hecho, ha venido agrediendo de forma habitual a los mismos». Dichos malos tratos consistían en actos como guantazos en la cara, tirones de pelo —hasta el punto de hacer calvas en el cuero cabelludo— y puñetazos. A uno de los disminuidos llegó a pegarle por todo el cuerpo con una espumadera, y a otra, diagnosticada de deficiencia mental profunda, «un día que no quiso comer, la introdujo en la cámara frigorífica que existe en el centro», apunta el fiscal.
El escrito relata, además, cómo el hermano Manolo llegó a lanzar un zapato a un residente, y golpeó con una muleta en la cabeza de otro «con tal virulencia que le provocó una brecha, así como una herida en el brazo, y dado que sangraba abundantemente, lo llevó al botiquín donde, igualmente, le volvió a agredir de nuevo».
La Fiscalía considera al religioso autor de diez delitos de malos tratos (nueve de ellos no habituales), y de tres de abusos sexuales (dos continuados).
En la causa también están procesados otro religioso, F.G.A., que «en distintas ocasiones ha llevado a cabo tocamientos en sus partes íntimas» a uno de los internos. Se enfrenta a tres años de cárcel. Y S.R.D., un trabajador del centro, que, presuntamente, también abusó de dos discapacitados. El fiscal pide para él 6 años de prisión.



