Elogia la seguridad y la elevada participación, mientras que los recintos tradicionales y populares demandan mejores infraestructuras en El Arenal
Día 28/05/2012 - 10.25h
La edición 2012 de la Feria de Nuestra Señora de la Salud, la primera con el gobierno del PP al frente, ha dejado distinto sabor de boca a gestores municipales y caseteros. Todo depende del cristal con que se mire, y lo que para unos ha sido «un éxito», para otros «necesita mejorar».
Así, el concejal responsable de la celebración, Rafael Jaén, puso ayer el énfasis en la «falta de incidencias» durante los siete días de fiesta en El Arenal. «Pese a la cantidad de público, el ambiente ha sido magnífico. El plan de seguridad ha funcionado perfectamente. Además, el número de casetas ha crecido y la participación ha sido muy alta; un ejemplo de ello fue la convocatoria para lograr el récord Guinness de sevillanas», apuntó.
En esta línea, destacó la gran afluencia de jinetes al recinto: «Han sido más de 200 caballistas y 70 enganches, unas cifras reseñables, teniendo en cuenta que la Feria ha coincidido con El Rocío».
Por su parte, el presidente de la Asociación de Casetas Tradicionales, Juan Antonio Merlos, no dudó en reprobar las «deficiencias» que todavía restan por solventar, a pesar de que aplaudió que este año se hayan redactado unas nuevas bases, «que han mejorado las que teníamos», así como la celebración de las distintas comisiones para abordar los problemas de la Feria.
Así, Merlos señaló que faltan por hacer una serie de cambios «más profundos», tales como una nueva reordenación del espacio en el recinto, «que permita que en el futuro las casetas permanezcan todo el año». También destacó la necesidad de hacer una buena red de alcantarillado, «para que no se convierta todo en un barrizal cuando llueve»;fomentar más el paseo de caballos, solucionar la falta de sombras, permitir la autogestión de las casetas, «y que desaparezcan de una vez las discocasetas».
A esto añadió que se den a conocer los productos típicos de la provincia, «y que se elimine de una vez el botellón».
Su homólogo en la Asociación de Casetas Populares, Alfonso Rosero, piensa lo mismo. «Si no se toman medidas para que no se celebre el botellón, las casetas se seguirán viendo perjudicadas». Es más, el hecho de que los días de Feria se hayan reducido a siete «ha afectado a la facturación de muchos recintos, que el año próximo se plantearán estar de nuevo en El Arenal».
Menos facturación
Rosero destacó, al igual que Juan Antonio Merlos, la necesidad de resolver el problema de la falta de sombras «y que se recupere el microclima, porque durante la Feria se soportan altas temperaturas y los únicos refugios que tiene la gente son las casetas», dijo.
En cuanto al balance que hacen los propios caseteros, todos coinciden en que la crisis ha hecho mella. Así se pronunciaban ayer desde la caseta «Casa de Montilla»: «Hemos hecho un 40 por ciento menos de caja que el año pasado; ha influido la lluvia y, cómo no, que se han reducido los días de fiesta». En la misma línea se pronunciaban desde la Hermandad del Descendimiento que, además, criticaron «la subida del coste de la luz, el agua y la basura».
En otras casetas, como la de la peña Puerta Nueva, reprobaron duramente que «no se han regado las calles y ha habido mucho polvo». Además, «no nos han informado bien de cuándo podíamos empezar a desmontar. Ha sido un poco caótico».



