Día 26/06/2012
La nueva normativa en materia pesquera que debate la UE impone que los peces que, por su tamaño, no se pueden comercializar tengan que ser llevados a puerto. Antes se devolvían al mar. Ante este cambio, se había propuesto que ese pescado se diera a obras de caridad para ayudar en la manutención de personas sin recursos. Sin embargo, el Parlamento Europeo no lo ha creído conveniente. Se destinará a la industria de fabricación de alimentos animales y parte de los beneficios obtenidos servirá para financiar campañas para evitar la contaminación de las aguas. Será que ellos tienen un buen sueldo, cobran bien las dietas, viajan en primera y aplican el axioma «bien yo, bien todo el mundo».



