La pregunta «¿cuánto ha subido el café?» se va disipando un mes después de que se haya encarecido con el IVA, especialmente patente en productos de papelería, peluquerías, floristerías, gimnasios y copas, que pasan de un 8 a un 21 por ciento, aunque por lo general, hosteleros y comerciantes han optado por mantener los precios y no repercutirlo. Los clientes de la cafetería Don Pepe tienen claro que su desayuno sigue costando igual que antes porque la diferencia la asumen, en pérdidas, sus propietarios. El encargado de esta céntrica cafetería, Enrique Sánchez, recuerda que la leche y el pan no han subido el precio pero sí el café o las copas. Aún así, en Don Pepe mantienen los precios y han preferido «que el cliente sepa que aquí no se ha subido el café». Como esta cafetería, muchos establecimientos hosteleros han optado por esta misma opción sin cambiar los precios de la carta.
«Aunque la leche y el pan no han subido el café y las copas sí»
En el caso de productos de tipo general han pasado del 18 al 21 por ciento pero actividades culturales pegan el salto del 8 al 21 por ciento, e incluso, en el material escolar es donde más se ha notado la subida pasando del 4 al 21 por ciento de IVA. El ejemplo está en la papelería Francis, donde su propietario muestra la subida de algunos productos, como ceras para preescolares, que han pasado de costar dos euros a casi tres. Francisco Pedragosa asegura que los clientes se quejan, pero no queda otra, y ese coste no lo pueden asumir siendo un establecimiento pequeño. Esto ocurre también con algunos cuadernos especiales -los normales mantienen el IVA reducido- y en cartulinas o el papel de seda. «La queja de los padres es continua porque son pequeños productos que necesitan para el colegio y que antes costaban menos», reitera Francisco.
Esa misma sensación es la que tienen las clientas de la zapatería «El Gato con Botas» en la calle San Álvaro. Una de ellas, Eva Alonso, le prueba a su hija unas manoletinas mientras pregunta a la propietaria del local su precio. La respuesta de la dueña de la zapatería, Susana Berjillos, no se hace esperar y asegura que «cuestan unos 37 euros pero es el mismo precio que costaba el año pasado, no hemos subido el IVA porque el 3 por ciento de subida de este año, lo hemos asumido los comerciantes».
Esta misma línea la sigue la asociación de taxistas que decidió no repercutir el IVA ni las franquicias como Indetex, Cortefiel, Mango o Benetton.




