El Custodio está haciendo historia. Historia con mayúsculas. Porque si su presencia siempre se adivina en el día a día de una ciudad que no sabe ni puede vivir sin su resguardo providencial, ayer San Rafael salió de veras a la calle para encontrarse con el pueblo que tanta devoción le tiene y que no lo veía en procesión desde hacía, nada más y nada menos, que 67 años. El cortejo partió a media tarde de la iglesia del Juramento y llegó poco antes de la media noche a la Catedral, donde permanecerá hasta el próximo miércoles, día de su onomástica. Será entonces cuando regrese a su templo.





