Los padres de alumnos de los centros educativos afectados por la semipeatonalización de la calle Cruz Conde (La Milagrosa, Las Esclavas, Santa Victoria, La Inmaculada y Divina Pastora) mostraron ayer su inquietud por la cercanía del inicio de las obras en la zona, previstas para mediados de octubre, y la falta de respuesta por parte del Ayuntamiento de Córdoba a la hora de dar una solución al transporte de sus hijos hasta los colegios.
Con el inicio del curso escolar a la vuelta de la esquina, los representantes de las Asociaciones de Padres de Alumnos (AMPAS) de La Milagrosa y de Divina Pastora aseguraron ayer que el Ayuntamiento no se ha puesto en contacto con ellos para informarles del plan alternativo de tráfico mientras duren las obras ni para volver a debatir qué solución darán al traslado de sus hijos al colegio una vez concluya la actuación y los coches particulares y autobuses escolares no puedan entrar en la zona. «Nos enteramos de lo que pasa, como el inicio de las obras, por la prensa», señaló Antonio Cepedeño, tesorero del AMPA de La Milagrosa.
Por su parte, el presidente del AMPA del colegio Divina Pastora, José Antonio Serrano, aseguró que es difícil que se alcance un acuerdo con el Ayuntamiento y lamentó la falta de voluntad del Consistorio para atender las necesidades de las familias, tras varios encuentros para acercar posturas.
Así, mientras que los padres de los colegios afectados piden que se permita el acceso de vehículos particulares durante media hora antes de la entrada a clase y otra media hora a la salida, el Consistorio ha optado por crear caminos escolares seguros en el perímetro de la zona. Se trataría de unos puntos de encuentro donde los padres dejarían a sus hijos, quienes irían caminando hasta sus respectivos colegios bajo la vigilancia de la Policía o de unos monitores. A los padres no les convence esta idea, ya que no saben quién se va a hacer responsable de que sus hijos.
Además, en el caso del colegio
Divina Pastora, el presidente del AMPA expresó ayer su malestar porque el Ayuntamiento quiere cambiar el acceso principal, que está en la calle Torres Cabrera, por la puerta de atrás, situada en la calle Osario y que es la salida de emergencia. «Nosotros nos negamos y si no hay un acuerdo, tomaremos medidas», aseguró Serrano.
Nueve meses cerrados
A principios de agosto, el presidente de la Gerencia de Urbanismo, Francisco Tejada, anunció el comienzo de las obras de semipeatonalización de la calle Cruz Conde, que arrancarán a mediados del mes de octubre y concluirán en mayo de 2011, abarcando prácticamente todo el curso escolar. El proyecto, que cuenta con una financiación de 1,7 millones de euros del Programa de Transición al Empleo de la Junta de Andalucía (Proteja), supondrá a su conclusión el cierre parcial al tráfico de la calle Cruz Conde, por donde sólo podrán circular el transporte público y los vehículos de los residentes en la zona.
La actuación final aprobada por el gobierno municipal ha generado una gran polémica, ya que el resultado no convence a ninguno de los colectivos afectados por la restricción de tráfico en esta céntrica calle. En este sentido, los comerciantes abogan por la peatonalización total de Cruz Conde, mientras que los colegios de la zona quieren que el Ayuntamiento permita el paso de vehículos de los padres de los alumnos.




