R. A.
CÓRDOBA
Las maltrechas arcas municipales dejarán de ingresar en 2010 al menos 27 millones de euros en relación a lo que el cogobierno municipal preveía cuando redactó y aprobó el presupuesto del año en curso.
Los datos sobre ejecución del documento financiero a fecha del pasado 30 de agosto indican un desfase claro entre las estimaciones iniciales de IU y PSOE y las cantidades que en realidad ingresará por la recaudación de impuestos y el cobro de tasas, un hecho que la oposición ha señalado en repetidas ocasiones como una práctica habitual de Izquierda Unida para «maquillar» las cuentas municipales y buscar su encaje a través de ingeniería financiera.
El desfase más llamativo se encuentra en el Impuesto de Actividades Económicas (IAE), por el que el Consistorio dejó escrito en el presupuesto que esperaba recaudar 12,3 millones de euros en 2010, cuando lo cierto es que, como máximo, ingresará 723.611 euros, tal y como reconoce el propio equipo de gobierno en el estado de ejecución del documento financiero. Este descuadre supone un descenso del 94 por ciento de la cantidad consignada en un principio y la pérdida de 11,6 millones de euros. Hay que destacar que hasta finales del pasado mes sólo se había recaudado el 53 por ciento de los 723.000 euros que espera ingresar hasta fin de año por el IAE.
Bajada radical
Esta bajada radical de Impuesto de Actividades Económicas muestra a las claras cómo la crisis sigue lastrando al tejido productivo de la capital, ya que este tributo grava de una forma directa la realización de cualquier tipo de actividad económica. Llama la atención que la Hacienda local estimara al redactar el presupuesto que iba a nutrir sus arcas con 12,3 millones por el IAE a sabiendas de que la recesión ya era un lastre para la economía de la ciudad.
Otra señal inequívoca de esta falta de previsión, además de la sangría que causa el mal ciclo económico, es el descuadre en el Impuesto de Construcciones, Instalaciones y Obras (ICIO), que es casi igual de abultado que en el IAE con 9,1 millones de euros.
Y ello porque el Ayuntamiento estima en el presupuesto 11,6 millones cuando el hecho es que sólo ha recibido 2,5 millones, esto es, el 22 por ciento del total. La crisis del sector de la construcción e inmobiliario está detrás de esta brusca caída.
Relacionado con esta misma actividad se encuentra la Tasa de Licencias Urbanísticas, por las que el Ayuntamiento dejará de ingresar 3,2 millones de euros en 2010 por los errores de cálculo de su departamento de Hacienda. Así, sólo se recaudará el 15,6 por ciento de lo que estaba fijada cuando se pergeñó el documento financiero, de tal manera que entrarán en las arcas locales un total de 588.651 euros de los 3,7 millones que estaban establecidos. Hasta la fecha se han ingresado por este concepto 3,2 millones de euros, el 91 por ciento del los 3,7 millones ya citados.
El Impuesto de Aumento del Valor de los Terrenos Urbanos también se resiente en 2010, de tal forma que el Consistorio tendrá un descuadre de 3,7 millones por este concepto. Preveía ingresar 9,4 millones pero finalmente sólo tendrá capacidad para recaudar 5,7 debido a las estrecheces del sector. De esta cantidad ya se ha cobrado el 87 por ciento.




