La conflictividad laboral ha vuelto a dividir el universo patronal del campo. Mientras las organizaciones COAG y UPA han suscrito una declaración conjunta de apoyo a la jornada de huelga, Asaja se ha mantenido firme en la línea defendida por CECO y laCEOE de rechazohacia la huelga por inoportuna. «Lo que hay que haceres trabajar más que nunca », explicó su secretario general en Córdoba, Rafael Navas, quien en cualquier caso recordó que el derecho a apoyar la protesta debe tener el mismo peso que el de trabajar.
COAG y UPA representan en el campo los intereses de IU y UGT, que llevan meses preparando el 29-S, en algunos casos, como el del diputado autonómico José Manuel Mariscal, con polémicos consejos sobre cómo actuar ante aquellos que no se sumen a la marea sindical.
Sobre la posibilidad de que se produzcan incidentes, Asaja admite que no ha habido contactos con la Subdelegación del Gobierno, aunque sí entre sus asociados, a los que mediante una circular ha recomendado que garanticen el derecho a trabajar de aquellos que voluntariamente lo quieran. Paralelamente, Navas se mostró confiado en que las fuerzas de seguridad refuercen ese derecho.
Contratos suspendidos
En cuanto a los que secunden la protesta, lapatronal del campoharecordado a los empresarios que ese día no cuenta como cotización en el cajón de laSeguridadSocialyqueaquéllos están obligados a presentar un listado de trabajadores cuyo contrato queda suspendido como consecuenciade lahuelga.Esarelación nominal deberápresentarseen laTesoreríaen el plazodecinco díasnaturales contados a partir del miércoles.
Rafael Navas admitió que la huelga llega al campo en unmomento en el que no existen campañas importantes enmarcha, salvo la de la recogida de la aceituna de verdeo que el caso de la provincia es de poca relevancia.
El caso de las organizaciones COAG y UPA es bastante contradictorio, ya que apoyan unas acciones y una campaña montada en contra de la figura del empresario al que teóricamente representanambas —como se ha demostrado en las negociaciones de los convenios colectivos—, aunquemás la primeraque la segunda.




